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#MBFWM nos ha dejado grandes momentos como el gruge asimétrico de ManéMané o la evolución de marcas como Shoop. Pero, sin duda, uno de los mejores momentos lo hemos vivido en EGO cuando los aires de rave, el satén y las estética gabber / cyber propia de los 90 recorría la pasarela a ritmo de Mind Dimension de Tiga.

Todo esto vino de la mano de la joven diseñadora Cherry Massia (@cherrymassia) quién lejos de pasar desapercibida hizo lo que hay que hacer en EGO: provocar y crear opinión.

The Rise“, su apuesta para el Samsung EGO, se inpiró en  el  Mito de Sísifo  de Albert Camus donde el filósofo reflexiona sobre si la vida vale o no la pena de ser vivida o sobre la absurdez de la misma. Un vínculo filosofía-moda, que no es nuevo – la firma Sisyphe ya lo usó -, pero que nos demuestra que más allá del satén y estéticas hay un concepto lo suficientemente sólido que conecta toda la colección.

La puesta en escena contundente y “agresiva” se vió compensada en el uso de tejidos de raso y piedras semipreciosas que daban ese aspecto soft al ecosistema que la andaluza había creado. Crop-tops, máscaras, bodies, shorts y pantalones que hacían referencia al workwear y al sportswear más high-class se mezclaron con mascaras, gorras o una increíble puffer naranja (color que parece repite en FW18) que fue la puntada perfecta a un desfile que nos dejó con ganas de más.

Una conexión entre asistentes, música, concepto y colección que dio como resultado una propuesta con identidad propia; ya que es importante recordar que las referencias no tienen dueño y pueden ser reinterpretadas de muchas maneras diferentes.