Un peluche en forma de caballo con cara triste ha pasado de ser un accidente de fábrica a un fenómeno viral de éxito.
Originalmente diseñado como un amuleto alegre para celebrar el Año Nuevo Lunar 2026, que en febrero marca el Año del Caballo en el zodíaco chino, el Crying Horse fue concebido para transmitir felicidad y buena fortuna. Su pelaje rojo -símbolo tradicional de suerte en China-, su campanilla dorada colgando del cuello y la frase «el dinero llega rápido» bordada en el lomo eran parte de este mensaje positivo.
Pero algo salió mal: le cosieron la boca al revés. Un simple error humano convirtió una sonrisa en una mueca que muchos interpretaron como llanto. Lo que primero pareció una tara de producción -tanto que la propietaria de la tienda ofreció devolver el dinero al cliente inicial que lo compró- se transformó rápidamente en un símbolo cultural inesperado cuando las imágenes empezaron a circular en redes sociales.
La transformación fue instantánea: lo que debería haber sido un alegre amuleto festivo pasó a llamarse el «crying horse» (caballo llorón) y se convirtió en la mascota no oficial del año zodiacal. En cuestión de horas, las imágenes del peluche inundaron Weibo -la principal red social china- y alcanzaron más de 100 millones de visualizaciones. Además de encontrar ese toque humorístico en la ironía, el público identificó en el pequeño caballo una representación de sus propias existencias: largas jornadas de trabajo, presión constante y la lucha por mantener una sonrisa cuando la realidad exige más.

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