En las nuevas oficinas de Jungle, compañía de creatividad y diseño, ubicadas en Méndez Álvaro, la recepción deja de ser un espacio de tránsito para convertirse en una experiencia de marca. No hay un mostrador convencional ni una antesala corporativa entendida como simple filtro entre la calle y el lugar de trabajo. Lo que recibe al visitante es una tienda o, con mayor precisión, una reflexión espacial sobre la compra como interfaz cultural, tecnológica y relacional.
Diseñado por el estudio de arquitectura y diseño creativo YYPLUSPLUS, el proyecto resuelve una doble condición: funciona como acceso a las oficinas de la consultora y, al mismo tiempo, como flagship store de Jungle Off-Site, la línea de productos de la compañía. En ella conviven piezas de merchandising, como sudaderas o tote bags, con objetos de carácter más singular, como una viga de 300 kilos que funciona como banco dentro del propio espacio.
La intervención parte de una pregunta especialmente pertinente en un contexto de consumo cada vez más digitalizado: ¿qué valor tiene hoy la compra física cuando gran parte de la experiencia se ha desplazado a entornos optimizados por algoritmos, métricas de conversión y lógicas de inmediatez? Frente a esa aceleración, YYPLUSPLUS propone una experiencia que recupera el tiempo de búsqueda, la dimensión táctil del objeto, la curiosidad y el placer del descubrimiento.
El punto de partida es el diggin’, una práctica asociada a las tiendas de discos, los videoclubs, los archivos o los mercados de segunda mano, donde encontrar algo implica mirar con atención, detenerse y dejarse sorprender. En ese gesto de búsqueda aparece una relación con los objetos que no es puramente funcional ni inmediata, sino casi afectiva. El valor no reside únicamente en el producto encontrado, sino en el recorrido que conduce hasta él.
La recepción-tienda de Jungle traslada esa lógica al presente mediante un sistema que combina nostalgia analógica y tecnología contemporánea. En lugar de exponer los productos de forma directa, cada artículo se encapsula en un diskette diseñado y fabricado a medida por YYPLUSPLUS, inspirado en los floppy disks de los años noventa. El diskette funciona como soporte físico, unidad de información, objeto de deseo y llave de acceso a una experiencia digital.
Esta decisión desplaza el producto de la lógica habitual del display. El sistema no muestra: sugiere, codifica y convierte el contenido en promesa. El visitante debe escoger un diskette, insertarlo y descubrir qué contiene. La compra se transforma así en una pequeña secuencia performativa, donde el cuerpo vuelve a intervenir en un acto que el comercio digital ha reducido muchas veces al gesto mínimo del clic.
Los diskettes se organizan sobre una pieza central monolítica que concentra la intensidad espacial del proyecto. Esta estructura funciona simultáneamente como mostrador de recepción e isla expositiva. Sobre ella, un centenar de diskettes se disponen en soportes de silicona diseñados para facilitar la manipulación. El acceso a la oficina se convierte así en un territorio activo, donde el visitante deja de ser espectador para convertirse en explorador.
El sistema se completa con tres terminales de visualización integrados en la pared. Al insertar uno de los diskettes, el usuario accede a una interfaz digital que permite explorar el producto correspondiente en 3D. La interacción se realiza mediante controles analógicos, un joystick y dos botones, que refuerzan el carácter táctil y lúdico de la propuesta. La operación es sencilla: un objeto inspirado en una tecnología obsoleta activa una visualización digital avanzada.
En ese cruce entre diskette, NFC, joystick y visualización tridimensional, YYPLUSPLUS construye un entorno híbrido que evita la nostalgia literal. El proyecto no se limita a recuperar una estética retro, sino que utiliza referentes tecnológicos del pasado para cuestionar la experiencia contemporánea de consumo. La obsolescencia se convierte en herramienta crítica; el objeto físico, en mediador; y la tienda, en un lugar donde la tecnología no sustituye la interacción humana.
El resultado es una recepción que funciona como umbral, escaparate, archivo y máquina narrativa. Un espacio que redefine el acceso a la oficina como una experiencia activa y que entiende la identidad corporativa como un sistema de comportamiento. Jungle no se presenta únicamente a través de su logotipo o de sus productos, sino mediante una forma específica de relacionarse con ellos más lenta, más curiosa, más participativa.
La propuesta incorpora además un cómic inspirado en la cultura manga que explica el funcionamiento del espacio y amplía su dimensión narrativa. Más que una instrucción de uso, este recurso introduce al visitante en un imaginario propio. Integrado en las nuevas oficinas de Jungle, diseñadas por MIL Studios, el proyecto de YYPLUSPLUS amplía las posibilidades de lo que una recepción corporativa puede ser.
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