Hablamos con Samia Kanaan tras el estreno de ‘Where You At’

Desde su incursión en las plataformas digitales allá por 2023, Samia ha desarrollado una comunidad que conecta con su forma de entender la moda, el lujo y la cultura desde una perspectiva cercana, sofisticada y espontánea.

Hablamos con Samia Kanaan tras el estreno de ‘Where You At’

En el primer episodio del podcast, la periodista y creadora de contenido entabla una interesantísima conversación con Lucien Pages, una de las figuras más relevantes de la moda internacional.

Desde su incursión en las plataformas digitales allá por 2023, Samia ha desarrollado una comunidad que conecta con su forma de entender la moda, el lujo y la cultura desde una perspectiva cercana, sofisticada y espontánea. Su contenido y su capacidad para observar, contextualizar y acercar la industria a sus seguidores con tanta naturalidad la han convertido en una de las creadoras emergentes más interesantes del momento.

Hoy, hablamos con ella con motivo de su nuevo proyecto titulado‘Where You At’, un nuevo formato de entrevistas ambientado en la noche parisina. En él, la creadora franco-libanesa explora conversaciones íntimas con aquellas figuras que están definiendo la cultura contemporánea desde dentro, y en HIGHXTAR. aprovechamos para conocerla un poco más y comprender esta nueva etapa de su carrera que emprende con mucha ilusión.

HIGHXTAR (H) – Teniendo una identidad tan multicultural… ¿Qué es lo mejor que te ha dado el Líbano, México, California y París?

SAMIA KANAAN (S.K.) – La respuesta está un poco en la pregunta: el mayor regalo ha sido justo crecer siendo multicultural. Cada lugar me dio una parte distinta de mí. Líbano me dio la base de todo. Mi forma de ver la familia, la ambición, la estética, incluso la manera de querer. Es probablemente mi orgullo más grande: el país y su gente.

México me dio un hogar, un idioma y cierta calidez que extraño en cualquier otro sitio. Y sí, también ese sazón latino que siento que nos da una forma muy particular de vivir la vida.

California me enseñó a pensar en grande. Crecer en la frontera hizo que los sueños nunca se sintieran completamente fuera de alcance. Había algo muy concreto en cruzar, ver otro mundo y pensar: ah, quizá yo también puedo estar ahí.

Y París… París me terminó de construir. Me dio independencia, amigos, amor y oportunidades que no sé si habría encontrado en otro lugar. Creo que ahí entendí que una cosa es de dónde vienes y otra muy distinta es quién eliges convertirte.

(H) – ¿Te gusta más ser la chica internacional en París o que te consideren “la parisina” en el extranjero?

(S.K.) – Me encanta ser la internacional en París. Lo pienso seguido y me siento muy afortunada de poder serlo. Todavía es fuerte para mi pensar en que me convertí en una influencer francesa pero no soy francesa. Creo que en una ciudad tan importante, donde hay tantísima gente talentosa, creativa e interesante, tener algo que te diferencia del resto es bastante bonito. Me gusta sentir que mi forma de ver el mundo viene de haber crecido entre culturas distintas y que eso aporta algo diferente. Y además, todavía no siento que sea suficientemente parisina como para que alguien me vea como ‘la parisina’ fuera de Francia. Quizá eso nunca pase… y tampoco me molesta. Me gusta más sentir que pertenezco un poco a muchos lugares que completamente a uno solo.

(H) – ¿En qué momento empezaste a ser consciente de que querías dedicarte al mundo de la moda y la comunicación?

(S.K.) – Empecé en el modelaje cuando tenía 16 años. Una vez dentro, me di cuenta bastante rápido de que no estaba dispuesta a tener el estilo de vida de modelo, pero sí sabía que quería seguir formando parte de ese mundo que tanto me intrigaba.

Entonces empecé a buscar otras formas de entrar. Me mude a Paris con 18 años para estudiar mi carrera en Fashion Business. Me interesó el mundo editorial y trabajé como asistente de estilismo en revistas como Vogue Mexico, Elle y Harper’s Baazar Arabia mientras era estudiante, ademas de otros mil trabajos que tuve.

Pero cuanto más avanzaba, más entendía que lo que realmente me gustaba era contar historias, hacer preguntas y crear conversaciones. Ahí fue cuando decidí pasarme al periodismo.

(H) – Todo el mundo romantiza París. ¿Tú también lo haces? ¿Qué es lo más duro de una ciudad tan exigente? ¿Y lo mejor?

(S.K.) – Siempre romantizo París, pero también romantizo bastante el lugar donde esté en general. Creo que romantizar tiene mala fama cuando en realidad muchas veces es solo una forma más bonita de decir ver el lado positivo de las cosas.

Pero, París sí tiene algo especial para mí. Me parece una de las ciudades más bonitas del mundo y una ciudad donde se siente mucho la libertad. Pero también puede ser dura y hasta oscura a veces. Hay muchísimo talento, gente muy creativa y una cultura que puede sentirse más exigente o más cerrada que en otros lugares. Pero justo creo que eso es parte de su encanto. Intentar encontrar tu lugar y querer hacer algo bueno en una ciudad donde ya parece que todo existe. Al menos a mí me gusta verlo así.

(H) – Te has convertido en una de las it-girls del momento junto a amigas como Maïna, MV o Léna. ¿Crees en la teoría de que hay que estar en el momento y el lugar adecuados?

(S.K.) – Sí, pero creo que el momento y el lugar adecuados muchas veces hablan más de quién eres tú en ese momento que de suerte o destino. El momento de tu vida se refleja en lo que quieres, en tu identidad y en lo que tienes para ofrecer. Yo intenté hacer redes durante mucho tiempo, desde Tijuana y en mis primeros años viviendo en París. Funcionaba poquito, pero nada fuera de lo normal. Era un hobby. Y creo que parte de eso era que todavía no tenía tanto que decir ni una identidad tan clara.

Cuando lo volví a intentar a los 23, sentí que ya estaba mucho más construida como persona. Y al final todo cambió gracias a unos cuantos vídeos que, honestamente, no habría podido hacer unos años antes.

(H) –  ¿Cómo crees que ha evolucionado el periodismo desde que empezaste a dedicarte a ello? ¿Y cómo crees que será dentro de 10 años?

(S.K.) – El periodismo ya no es lo que era antes, como muchas cosas desde que las redes y la tecnología cambiaron la forma en la que consumimos información. Hoy la gente ya no necesariamente abre una revista para leer un artículo cuando puede ver un vídeo de un minuto que le resume una historia con imágenes, contexto y una cara hablando.

Eso puede parecer triste para algunos, pero yo creo que más que desaparecer, el periodismo se está adaptando. Y también se está volviendo mucho más accesible, que me parece algo increíble.

La gente se queja mucho de ver influencers presentando alfombras rojas o entrando en espacios que antes eran más tradicionales. Entiendo completamente el argumento de “dar el puesto a quien lo ha estudiado”, pero para mí esa es otra conversación. Al final el periodismo siempre ha seguido generar atención de la gente. Antes eran portadas con fotos de paparazzi; hoy son clips en Instagram. Y creo que dentro de 10 años vamos a ver todavía menos barreras entre creador, periodista y presentador.

(H) –  ¿Qué es lo más bonito que te ha dado la moda? ¿Y cuál ha sido tu peor experiencia dentro de la industria?

(S.K.) – Lo más bonito que me ha dado la moda es soñar. Aún me acuerdo cuando era chiquita y veía los desfiles con mi mamá y solo soñaba con estar sentada ahí algún día. Me dio una razón para pensar que podía volar un poco más lejos de lo que conocía.

Y después me dio algo que no esperaba tanto: confianza en mí misma. El hecho de que marcas y personas que admiraba me hayan abierto las puertas me ayudó a creer más en mí y a sentir que muchos sacrificios sí habían valido la pena.

Pero también he vivido cosas bastante feas dentro de la industria. La moda vende exclusividad y creo que eso es parte de lo que la hace tan magnética… pero también puede ser triste. Cuando entras, a veces sientes que todo el mundo recibió un manual menos tú. Que perteneces solo si conoces a la gente correcta, te ves de cierta forma o ya vienes de cierto mundo.

También hay mucha arrogancia, mucha gente que confunde tener acceso con tener profundidad. Y cuando eres más joven puedes empezar a pensar que si no te invitan, no existes. Creo que esa ha sido la parte más dura. Con el tiempo entendí que la moda es mucho más bonita cuando deja de sentirse como un club exclusivo y vuelve a sentirse como creatividad, curiosidad y juego.

(H) – ¿Te queda algún sueño por cumplir? ¿Cuál?

(S.K.) – Muchísimos. Creo que me he acercado a varios, pero hay muchos que no he cumplido. Me encantaría estar algún día en la portada de una revista que amo. Comprar una casa para mi mamá. Actuar y trabajar en cine. Abrir mi propio negocio o crear una marca. Pero creo que más que objetivos concretos, mi sueño siempre ha sido seguir construyendo una vida que se sienta un poco más grande que la que imaginaba de pequeña, y estoy viviendo ese sueño. Mientras siga sintiendo que estoy creciendo y sorprendiendo a esa versión mía, voy bien.

(H) – ¿Una entrevista soñada? ¿Con quién te gustaría sentarte a hablar y sobre qué tema?

(S.K.) – Uf… demasiada gente. Todo mundo tiene algo interesante que decir, solo hay que saber que preguntar. No necesariamente tengo que ser fan de tu trabajo para querer sentarme contigo a hablar, creo que es importante mencionarlo. Es una de las razones por las que quise crear mi show de entrevistas. Me intriga muchísimo la gente y amo las conversaciones inesperadas. A veces una persona completamente random puede decir algo más interesante que alguien famosísimo.

Pero creo que mi entrevista soñada sería Angelina Jolie. La admiro muchísimo y siento que tiene una mezcla muy rara de misterio, inteligencia y sensibilidad. Tendría demasiadas cosas que preguntarle.

(H) – ¿Cuál es tu tema de conversación favorito?

(S.K.) – La vida. Me gusta mucho hablar de la vida, de la sociedad, debatir cosas y cuestionar temas. Mucha de la gente más cercana a mí es igual. Podemos pasar horas hablando desde psicología social hasta debatir si Lady Gaga es mejor que Madonna.

Todo lo que nos hace cuestionar perspectivas me encanta. Creo que esa también fue una de las razones por las que quise empezar mi show. Me gusta tener conversaciones relativamente profundas con gente de la que todavía no tengo idea cómo piensa. Ahí es donde siento que las conversaciones se vuelven interesantes de verdad.

(H) –  ¿Qué contenido consumes en tu día a día?

(S.K.) – Veo muchísimo YouTube y normalmente dejo que mi algoritmo me lleve a donde quiera. Puedo pasar de un video súper específico sobre cine a un vlog random de alguien reorganizando su departamento.

En la noche amo hacer doom scroll en TikTok. Mi feed es bastante caótico: humor, cultura pop, moda, noticias… un poco de todo. Es medio mi momento de paz. El momento donde siento que ya terminé todo lo que tenía que hacer y puedo simplemente apagar el cerebro un rato.

(H) –  ¿Quién es tu referente estilístico?

(S.K.) – Honestamente, mis amigos y la gente que veo pasar por la calle. El estilo más interesante siempre termina viniendo de gente real que mezcla las cosas de una forma más natural y menos calculada.

Pero si tuviera que mencionar algunas referencias conocidas, diría que me inspira mucho Gabbriette por ese lado más rock, vintage y un poco messy. Y también Bella Hadid por una estética más soft, limpia y chic. Y obvio también muchas amigas creadoras que admiro muchísimo, como Izzi Poopi, Maina, Delfina Rodríguez y muchas más. El internet en general es un gran referente estilístico. Puedo pasar horas en Pinterest también.

(H) – Si pudieses protagonizar una película, ¿cuál sería?

(S.K.) – Me emociona muchísimo esta pregunta porque literalmente tengo una lista de películas en las que soñaría actuar. Lisa Rowe en Girl, Interrupted sería un sueño absoluto. Un poco loca, un poco diva, caótica pero icónica… y además los outfits son increíbles.

También Nina Sayers en Black Swan. Amo las películas con personajes femeninos fuertes, complejos y un poco obsesivos. Aunque honestamente también me divertiría muchísimo hacer una comedia tipo chick flick. Algo como Mean Girls o el personaje de Emma Stone en Easy A. La comedia inteligente está muy subestimada.

(H) – Estás trabajando en un nuevo proyecto personal basado en entrevistas ¿Cómo surge? ¿Puedes contarnos algo más?

(S.K.) – La idea de hacer mi propio show de conversaciones siempre estuvo ahí. Pero nunca quise hacer un podcast tradicional. Me interesaba más crear un proyecto mucho más cuidado visualmente y con un concepto realmente original. Sabía que quería algo un poco glam, un poco profundo y un poco caótico también. Y un día pensé en cómo muchas veces las conversaciones más honestas pasan de noche, en lugares donde supuestamente no deberían pasar. Como los baños de un club, donde la gente termina confesando cosas random, intensas o inesperadamente profundas a las 2 de la mañana.

Y de ahí nació la idea: hacer entrevistas dentro del baño de un club. Me gusta mucho el contraste entre algo visualmente nightlife y glamuroso con conversaciones que a veces se sienten bastante íntimas o vulnerables. También quería que se sintiera menos como una entrevista clásica y más como encontrarte en medio de una conversación ajena.

(H) – ¿En qué te has basado para escoger las localizaciones?

(S.K.) – Quería lugares que se sintieran casi cinematográficos, pero que al mismo tiempo conservaran algo real y vivido. Me interesaba mucho esa estética nightlife medio nostálgica, y además me identifico mucho con ese universo. Soy bastante nocturna, me gusta salir, entonces en cierta forma el proyecto está inspirado en experiencias reales.

También quería que el espacio aportara algo a la personalidad del show. Que se sintiera muy yo: muy moda, muy crudo y honesto, pero al mismo tiempo glamouroso. Para mí la localización es casi otro personaje dentro de la conversación.

(H) – ¿Te da miedo que se termine la era de las redes sociales? ¿Cómo te reinventarías si eso ocurriese?

(S.K.) – No me da miedo, porque siento que siempre termina naciendo algo nuevo. Además, honestamente, si no fuera mi trabajo no sé si sería tan consumidora de redes. Me gustan, pero también me gusta mucho desconectarme de ellas. Y creo que al final lo importante nunca ha sido la plataforma sino qué tienes para decir. Si mañana desaparecieran las redes, probablemente sería el momento perfecto para volver más al periodismo y escribir más.

Aunque honestamente también podría verme haciendo algo completamente distinto. Psicología, por ejemplo, me fascina. O incluso derecho. Siempre me han interesado muchísimo cómo funciona la sociedad.

Puedes ver el primer episodio de ‘Where You At’ a continuación:

Fotógrafo JULIEN COUSTILLAC 

Maquillaje MARIEKE THIBAUT by MAC COSMETICS 

Peluqueria ARNAUD BOUJON

Look negro COURRÈGES

Look amarillo YSL

Sigue toda la información de HIGHXTAR desde Facebook, Twitter o Instagram

© 2026 HIGHXTAR. Todos los derechos reservados.