Los relojeros llevan pintando representantes del mundo animal en las esferas desde hace siglos, pero pocas temporadas como ésta han reunido una fauna tan variada. El mosquito de un artista mexicano, dos osos de esmoquin, un león de marquetería, un panda con taquímetro y una pantera bajo la lluvia forman un zoo en la muñeca (y en el bolsillo) de precios muy dispares.
Vanguard Slim Amador Montes de Franck Muller
Empezamos por un insecto al que nadie dedica una segunda mirada. La típula, ese mosquito gigante de patas imposibles, ronda una y otra vez la obra del artista mexicano Amador Montes, y ahora sus alas inspiran las agujas que giran sobre la esfera color camel del Vanguard Slim. Montes firma también las ilustraciones del dial y el estuche, y tiñe de rosa la corona. Dentro late un calibre automático. La edición se ha limitado a 60 piezas en acero u oro rosa, de 35 o 41 mm.
PVP.: desde 14.600 francos suizos.

Polo Bear Tuxedo de Ralph Lauren
Del insecto saltamos al oso más elegante de Nueva York. El Polo Bear, mascota de la firma de moda Ralph Lauren, aterrizó en las esferas de los relojes de la casa en 2018 y ahora se viste de etiqueta. En el Polo Bear Tuxedo de acero de 38 mm, dos osos con esmoquin y pajarita, bautizados Ralph y Ricky, como el diseñador Ralph Lauren y su mujer, posan en relieve sobre un dial lacado de color crema, impresos en 3D capa a capa. Las agujas rojas aportan el golpe de color. Lo mueve un calibre automático suizo.
PVP.: 1.800 €.

Slim d’Hermès Pocket Roaaaaar! de Hermès
En 2020, la ilustradora británica Alice Shirley dibujó el tiranosaurio que Hermès llevó a la tapa de un reloj de bolsillo, el Arceau Pocket Aaaaargh!, y ahora le toca rugir a un león. En el Slim d’Hermès Pocket Roaaaaar!, movido por un calibre automático, el felino ocupa la tapa calada de la caja de oro blanco de 45 mm con 352 piezas de 10 maderas distintas, ensambladas a mano durante unas 125 horas. Entre sus calados asoma una esfera de esmalte grand feu con motivo de espiga, verde o azul. Hermès solo ha soltado seis fieras, tres de cada color.
PVP.: no disponible.

Seiko Power Design Project Collection 2 de Seiko
En relojería se llama panda a la esfera de cronógrafo blanca con contadores negros. Seiko se lo ha tomado al pie de la letra y ha trasladado la idea a sus nuevos HHK001 y HHK002, surgidos de una exposición experimental de 2024. Sus contadores imitan los ojos del oso panda y los pulsadores, sus orejas. En el fondo de la caja asoma una colita en relieve. La escala taquimétrica, el anillo graduado que calcula la velocidad media a partir del tiempo empleado en recorrer una distancia fija, pasa a llamarse Sasameter, un juego de palabras con sasa, como se designa en japonés a las hojas de bambú que devora el panda. Se detiene en 30 km/h, la velocidad máxima que se atribuye al animal. El HHK001 retrata al adulto y el HHK002, rosa, al recién nacido. Un calibre de cuarzo con cronógrafo late dentro de una caja de acero de 43 mm, y la tirada se queda en 3.000 pandas adultos y en 2.000 crías.
PVP.: 650 € cada uno.

Panthère Métiers d’Art de Cartier
El Tortue de Cartier, un modelo creado en 1912, se vuelve selvático en esta versión mecánica de cuerda manual Panthère Métiers d’Art. El felino se asoma al dial tras una cortina de lluvia de esmalte excavado que se extiende de la esfera a la carrura. Sus ojos son de esmeralda, como la piedra que remata la corona, y su nariz, de ónice. La edición de oro blanco, de 43,7 × 34,8 mm, está limitada a 100 piezas numeradas.
PVP.: 143.000 €.

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