READ IN: English

Laura Pérez ( @laurappz ) | Este fin de semana Astrid Andersen (@astridandersens) incendió la LFW Men’s con su propuesta en clave sportdeluxe ungendered de los 80. El western, la tradición british y lo contemporáneo como referencia se mixeaban para desechar lo políticamente correcto y los tabúes en la moda.

La colección Fall-Winter de Andersen es 2018 en estado puro. Abrir paso a una nueva era que, a su vez, pronostica el futuro de la escena. Porque la diseñadora danesa ha vuelto a demostrar que es capaz de renovar el ciclo de la moda con tan solo pestañear, y esta vez lo ha hecho con una propuesta de tejidos contemporáneos y futuristas.

Astrid Andersen FW18 – Backstage

Se trata de un homenaje a la subcultura juvenil de los eighties de Londres y la era del Buffalo: etapa en la que el colectivo de artistas, modelos, estilistas y músicos enfatizaron la importancia de un enfoque sin género en la moda y en el arte. “La forma en la que ya entendieron esa manera de ser sin género y sin pensar en la raza o la edad“, dice Astrid. Porque ese es precisamente el movimiento que impulsó a la gente a pensar de manera diferente en la moda; actual finalidad de Andersen: crear un new way -totalmente propio- en base a todo ese imaginario de trasgresión.

Astrid Andersen FW18 – Backstage

El 7 de enero la pasarela londinense acogía, así, una de las colecciones más shiny de la pasarela Men’s LFW. Ésta se movía por una línea de elementos metálicos y transparencias que se fusionaban con el sport ungendered: una propuesta para el hombre y la mujer actual que no concibe términos de género y división en la moda.

Las influencias retro-british de los 80 y de la cultura hip-hop se desplegaban por un contraste de texturas y tejidos, colores y estampados de alta costura. Una línea de contradicción entre los chándales y los textiles de lujo que Andersen comprende como referencias para crear el mash-up.

La transgresión de las prendas se asociaba a lo clásico incorporado en los looks: camisas, polos y maxifaldas de cuadros y rombos más classy se corrompían con hoodies con el logo de la firma, total looks con tendencia oversize, abrigos termosellados con estampados florales, encajes y acabados metalizados; to make it shine.

ASTRID ANDERSEN - FW18

Kimonos y camisas de seda multicolor, chándales embellecidos con jacquard y cuadros, plumas XXL metalizados y maxicamisetas de inspiración basket se revestían de materiales lujosos para elevar el high-street a la cima.

En cuanto a los accesorios: los sombreros de cowboy, los pañuelos y las máscaras de tartán le acababan de dar el hype a la cuestión. Finally, sacaba a relucir -un mes antes del lanzamiento internacional- el nuevo modelo Air Max 270: la primera visión de las sneakers tricolor de Nike que son un sueño.