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Después de la tormenta de nieve de la temporada pasada, Balenciaga nos lleva a un cráter de barro en su nuevo show SS23. Nos encontramos ante otro escenario apocalíptico de Demna, o solo la evolución natural de la nieve en la tierra. El diseñador ha querido bajar al barro “para buscar la verdad, tener los pies en la tierra”.

Envuelto en un enorme uniforme de seguridad, Kanye West abre el desfile, un desfile en el que los hombres visten con piezas utilitarias y la  mayoría de las mujeres, en contraposición, lo hacen con vestidos de gala. Sea el look que sea, los modelos desfilaban decididos sin reparo a manchar las prendas con el barro, imponiendo así su propia visión del lujo y generando una sátira sobre lo establecido. 

Si hay algo del desfile que tendrá éxito en la calle, eso serán los accesorios. El repertorio de bolsos elegidos por Demna ha sido realmente brillante. Un nuevo bolso compuesto por una manga y un tote envuelto bajo el brazo, como si de una extensión al propio cuerpo se tratase. Otros modelos llevaban bolsos hinchables sobre los brazos o mochilas portabebés (con bebés falsos muy realistas). Afilando bien el ojo, y en el backstage también hemos podido ver otro accesorio que estaba tardando en hacer su debut: la bolsa de patatas fritas de Lays. Por fin se ha convertido en un bolso de gran tamaño. ¿Y qué decir de las bufandas de pelo en espiral? Han sido el rayo de luz de la pasarela.

Cualquiera que asuma que la moda tiene que ver con el glamour, tendrá que replantearse el concepto, a menos para Balenciaga. Aunque a partir de ahora tendrá que sacar sus propias conclusiones. En el comunicado que acompañaba al show de Balenciaga SS23, Demna ha dejado claro que no volverá explicar sus propuestas. La moda, como «arte visual», no necesita una historia para venderse», rezaba la nota en la que también recalca que odia las etiquetas y odia que le etiqueten.  

¿Necesitan las marcas vender sus propuestas, defender su identidad? Quizás sí, quizás no… lo que está claro es que Demna dejará a cada cuál que saque sus propias conclusiones.

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