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LOVERBOY empezó en la escena club de Londres como una forma de autoexpresión que Charles Jeffrey acabó elevando a la pasarela, introduciendo un nuevo universo escapista en el que los ‘club kids’ se disfrazaban de la excentricidad de la comunidad queer de la capital. Hacemos un throwback a los inicios de la noche donde empezó todo, siguiendo hasta el último capítulo de SS2020 de una de las firmas high-end que ha agitado desde la política hasta la moda con su filosofía post-punk.

Loverboy SS20

Charles Jeffrey se ha convertido en un icono del s. XXI gracias a su imaginario de trasgresión y creación de mundo paralelo que empezó a tejer cuando tenía 18 años y se trasladó a Londres para estudiar diseño de moda en Central Saint Martins. En esa misma etapa vital ya trabajaba para los talleres de alta costura de Dior en París.

Durante sus últimos años de carrera, Jeffrey se unió con varios artistas, músicos y fotógrafos para lanzar el club ‘Loverboy’ en la sala Vogue Fabrics de Dalston. La fiesta se convirtió en la noche de culto en la que liberarse de todas las maneras posibles a través de la moda y la música. Esa es precisamente la idea que inspiró al artista para crear la firma LOVERBOY, conocida por su ‘club kid couture’ y por su ‘bringing the club back to the catwalk’.

Loverboy club in Dalston

La noche del club en toda su esencia y sustancia se transformó en una salida creativa para Jeffrey. ‘Todo el mundo contribuía y creaba trabajo durante las noches, ya sea en la construcción de decorados, la captura de imágenes, el rendimiento, y así nació la forma colaborativa en la que trabajamos en la firma. Las noches se convirtieron en investigación primaria para mi trabajo de diseño. Nos inspiraba la forma en que la gente se vestía en el club, y eso alimentó todo lo demás’.

Así, el diseñador alteró los códigos del club y los inyectó en la moda en su debut en London Fashion Week para FW16, en el que personalidades como Kito Muñoz o Filip Custic ya empezaban a despuntar. En la pasarela, un imaginario de botas psicodélicas, chaquetas a rayas, cuadros escoceses, trajes de falda de tartán y calcetines infinitos se bañaban por una estética radical sin género en la que los ‘club kids’ experimentaban con la moda a través de vestidos, maquillajes excéntricos y piezas deconstruidas.

Más allá del estrado, los trabajos más importantes de @_charlesjeffrey fueron llevar a cabo la dirección creativa de una campaña de archivo de Vivienne Westwood que realizó para AnOther Man y un rodaje retrospectivo de Maison Margiela en colaboración con John Galliano para Love. Pero el éxtasis llegaba con la nominación al Premio LVMH y el Premio al Talento Emergente Británico en 2017.

LFW | LOVERBOY SS20′

El último episodio de Jeffrey se trata de una nueva historia que podría haber sido creada por Tim Burton si se pasase al diseño. En Primavera-Verano 2020, su estética clubber se aúna con piezas escultóricas sumergidas por una influencia pictórica de estilo Basquiat con la que representa, una vez más, la nueva generación.

En tiempos de agitación, Charles introduce así un nuevo paradigma de loverboys que pisotean cada uno de los problemas de ansiedad social y política del 2019. Geeks, góticos y clubbers se unen una vez más en un sentimiento de anti-establecimiento del punk inspirado en los 70 en el que destacan los impermeables de charol, los trajes de tartán patchworked, los tops de croché, las prendas pintadas o los mix de telas que crean apariencias de volumen, abrazando varias influencias en un mismo concepto surrealista.

Así es como LOVERBOY se ha elevado a un referente de la escena haute-couture actual, con retailers alrededor del mundo y un concepto de moda LGBTQ que prende barreras y nos evade de una era de crisis climática a través de un juego liberal de expresión naive.