El secreto del deseo sexual es un tubérculo

Explora los beneficios de la maca para el deseo. Así es cómo este superalimento puede influir en tu bienestar sexual.

El secreto del deseo sexual es un tubérculo

El deseo ya no es un misterio romántico. Es un territorio intervenido por la biología, el algoritmo y el burnout. Entre el 15% y el 30% de los hombres y el 30% y el 40% de las mujeres experimentan una disminución de la libido en algún momento de su vida. No es una anomalía. Es parte de la experiencia humana. Sin embargo, en un momento vital en el que se mide absolutamente todo, desde los pasos diarios hasta las horas de sueño, la caída del deseo se interpreta como un error que hay que corregir cuanto antes.

El problema es que hemos aprendido a leer la libido como un indicador de rendimiento, cuando en realidad es un reflejo del estado del organismo. El deseo no funciona de manera aislada: depende del equilibrio hormonal, del descanso, del estado emocional, de la seguridad relacional y del nivel de estrés acumulado. Cuando alguno de esos pilares se desajusta, la libido desaparece.

Estrés: el enemigo del deseo

El cuerpo no prioriza el placer cuando percibe amenaza. Cuando el estrés se vuelve crónico, el cortisol se mantiene elevado y mantiene el sistema nervioso en alerta constante. En ese estado, funciones como la reproducción dejan de ser prioritarias. El resultado: fatiga, alteraciones hormonales, menor excitación, menor interés sexual. El organismo se enfoca en sobrevivir, no en disfrutar.

Esto explica por qué muchas personas con jornadas intensas, hiperconectividad permanente o sobrecarga emocional experimentan una disminución progresiva del deseo. No se trata de falta de interés afectivo ni de un fallo moral. Es fisiología pura: cuando el cuerpo está agotado, el deseo se vuelve secundario.

Ahí es donde entra en juego un ingrediente que no nació en un laboratorio, sino a más de 4.000 metros de altura.

La maca

En los Andes peruanos, donde el clima es agresivo y el oxígeno escaso, crece la maca. Un tubérculo cultivado desde hace más de dos mil años y utilizado tradicionalmente como revitalizante, afrodisíaco natural y potenciador de la fertilidad en hombres y mujeres.

Lejos de ser solo un “superfood” más, la maca pertenece al grupo de los adaptógenos: sustancias naturales que ayudan al cuerpo a adaptarse al estrés físico y emocional, modulando la respuesta biológica. No actúa como un estimulante inmediato. No genera un pico artificial, sino que se encarga de restaurar.

La maca ha sido objeto de múltiples estudios en las últimas décadas. Aunque la investigación sigue evolucionando, los datos actuales ofrecen una base interesante.

En hombres

Tras aproximadamente cuatro meses de suplementación continuada, algunos estudios han observado:

  • Aumento del volumen seminal
  • Incremento de la cantidad total de esperma en la eyaculación
  • Mejora del recuento de espermatozoides
  • Mayor motilidad espermática

Uno de los hallazgos más relevantes es que estos efectos no parecen depender directamente de un aumento significativo de la testosterona. Es decir, la maca no funciona como un “boost” hormonal clásico, sino que podría influir en la calidad seminal y en el equilibrio endocrino general.

En un contexto donde la fertilidad masculina se ha visto afectada por factores ambientales y estrés crónico, estos datos abren una conversación interesante sobre enfoques complementarios y naturales.

En mujeres

En el caso femenino, diferentes ensayos clínicos sugieren que la maca puede:

  • Aliviar síntomas asociados a la menopausia, como sofocos y cambios de ánimo
  • Contribuir a mejorar el rendimiento físico
  • Favorecer una percepción más positiva del bienestar sexual

En mujeres con disminución del deseo relacionada con estrés o fluctuaciones hormonales, los efectos suelen observarse tras varias semanas de uso continuado.

Y aquí está el matiz importante: la maca no promete una transformación instantánea. Su impacto es progresivo, acumulativo y depende del contexto individual.

Fertilidad no es lo mismo que deseo

Es fácil confundir fertilidad con deseo. No son lo mismo. La fertilidad se refiere a la capacidad biológica de reproducirse. La libido es una experiencia compleja que involucra mente, cuerpo y contexto emocional. La maca ha mostrado resultados más sólidos en parámetros relacionados con la fertilidad y la calidad seminal que en aumentos directos de la libido medidos objetivamente.

Sin embargo, al mejorar energía, equilibrio hormonal y ciertos síntomas físicos, puede crear un terreno más favorable para que el deseo reaparezca de manera natural. A veces, el problema no es la falta de estímulo, sino el exceso de saturación.

Cuidado con tu caricatura de ChatGPT: dice más de ti de lo que parece.

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