Lucho RK presenta «SORDO DE UN PIE», su primer álbum de estudio.
Lucho RK publica «SORDO DE UN PIE», su primer álbum de estudio. Son dieciséis canciones que pasan por el reguetón, el afrobeat, el bolero, el hip hop, el merengue y la balada, con colaboraciones del panameño Sech, el venezolano Alleh y la también grancanaria Daniela Garsal. El disco parte de una premisa irónica: no hace falta saber exactamente por dónde caminas para acabar llegando, y la torpeza, los tropiezos y la imperfección también son una forma de avanzar. Tras adelantos como «AIRE» y «LOLA», el canario firma su carta de presentación. Hablamos con él en la presentación y preescucha del álbum, a un par de horas de que viera la luz.
HIGHXTAR. (H.) – ¿De dónde viene el nombre del disco y de qué pie estás sordo?
LUCHO RK (L) – El disco se llama «SORDO DE UN PIE» y viene de la premisa de la torpeza sobre el éxito. El saber que la vida son errores y aciertos, y que los errores pueden pasar a llamarse lecciones si sabes que al final la vida es una y hay que vivirla, que no hay que tener miedo y hay que vivir por encima de todo eso. Es un poco eso, porque es lo que me pasa a mí: la cago a todas horas, pero salimos limpios, con el culo limpio.
(H.) – Hablas de esa torpeza, del tropiezo que te lleva al éxito. ¿Cuál ha sido el tropiezo que mejor te ha salido?
(L) – Pues yo creo que todos los días, tío. Si me preguntan, si puedo definir lo que ha sido mi carrera en tres palabras, ha sido en errores, errores y errores, que al final se convierten en lecciones. No cambiaría nada de mi carrera, porque es lo que me hace también estar aquí con el micrófono este de HIGHXTAR y estar hablando contigo. Mi carrera se ha basado en eso: en levantarme con el pie que no era, tropezarme, mancharme la camiseta con el café y tener que cambiarme. Todos los días tengo errores que son buenos para mí.
(H.) – El disco abre con «CONTIGO» y casi cierra con «SINTIGO». ¿Qué pasa en medio?
(L) – Hay muchos puntos, muchas transiciones, muchos momentos y sensaciones distintas dentro del disco, que yo creo que también van un poco con el mismo nexo de ser torpe y dudar un poco de todo lo que te pasa, piensas y sientes. Dentro del disco hay momentos donde uno es consciente de los errores que tiene, de que tropieza con la misma piedra, y quiere volver a hacerlo. Hay momentos donde a uno le da miedo errar. Hay momentos donde has aprendido de esos errores o de esas lecciones y empiezas a saber decir no. Hay momentos donde disfrutas del error y lo quieres cometer más veces. Hay un poquito de todo.
(H.) – Vamos con un par de preguntas rápidas. «RETRICA», uno de los temas: ¿a quién o con quién te hacías fotos con Retrica?
(L) – Tío, ya Retrica no lo utilizo, pero Retrica era la aplicación para subir las fotos a Instagram en su momento y poner hashtag lindo, hashtag lol, hashtag follow for follow… Me las sacaba yo con el iPad. Me acuerdo de un iPad que me había comprado mi padre, no sé si el iPad 2 o el iPad 3. Y Retrica era la única aplicación con la que yo me veía guapo. Entonces era como sacarme las fotitos para las pibas.

(H.) – «RIGHT NOW»: ¿qué quieres ya mismo y todavía no tienes?
(L) – Muy buena pregunta. Quiero que el disco esté fuera ya, y todavía no puede ser: me faltan un par de horas. Soy un poco impaciente. Hay muchas cosas, dentro de lo que es la industria y de lo que no. La gira. Quiero ya una casita en mi isla. Quiero ya… no sé, muchas cosas.
(H.) – Una casita está complicado estos días ¿no?
(L) – Sí, sí. Ahora mismo la isla, tío, con la explotación de la vivienda vacacional y todo, los guiris y toda esta vaina, que se meten en nuestras islas a comprar… está muy complicado.
(H.) – «X SI MUERO JOVEN» habla de gastar y dejar huella. ¿Cuál ha sido tu gasto más absurdo?
(L) – Uf, eso es muy bueno, tío. No creo que sea absurdo, porque al final es subjetivo. Para mí no es absurdo porque es algo que yo quería hacer, pero sé que no tiene ningún tipo de sentido: la cadena, seguramente. Esta cadena de aquí. Es algo que yo quería hacer y que cuando tenga 80 años la voy a mirar y voy a decir: “Yo hice esto con 20, soy un loco de cojones”. ¿El coche? No. Pero el reloj, en verdad… Esto no, porque algún día se lo daré a mis nietos o algo de eso. Yo creo que la cadena, sí.
(H.) – Hay tres feats en el disco. ¿Cómo elegiste las colaboraciones?
(L) – Pues, tío, los elegí por la vibra del disco, por la premisa del disco. Yo creo que entran muy bien. Sech, Alleh, son artistas de los que admiro muchísimo su trabajo, Daniela… Y dentro de lo que es el imaginario del disco, entraban muy bien en esa vibra. Son ese tipo de personas con las que yo hablaría y les diría: “Yo, hoy la cagué con esto”, y que ellos me contaran también sus experiencias.
(H.) – Con Sech ya van dos, «COBERTURA» y ahora «SENTADILLA». ¿Cómo fue? ¿Quién le escribió a quién primero?
(L) – Fui yo, fui yo, obviamente. Me enteré de que Sech estaba por España y fue como: “Vamos a juntarnos en el estudio”. Y de ahí salieron las dos ideas. «COBERTURA» era una canción que era para mi disco y a Sech le encantó. Me dijo: “Bro, déjame montar verso”. Montó verso, lo asesinó. Sech es una maldita bestia. Y le dije: “Bro, haz lo que quieras con ese tema, haz lo que tú quieras”. Y «SENTADILLA» la hicimos ese mismo día también. La verdad que meterse en el estudio con Sech es un gusto.
Con Alleh se dio porque él estaba en Madrid y yo estuve como dos semanas metido en el estudio, ya en los últimos pasos del disco, apretando todo. Hablé con Alleh y me dijo: “Bro, venga, me paso ahora por el estudio, a ver si sale algo”. Nos metimos a las tres de la mañana y a las cinco estaba el tema hecho.
Y con Daniela, yo desde el primer momento quería meterla porque apuesto mucho por su proyecto. Creo que es una de las siguientes caras dentro del panorama canario, y cien por cien la quería dentro de mi primer disco. Era una canción que yo tenía hecha ya y en la que estaba yo solo, pero se la pasé a Daniela y le dije: “Si te gusta, móntate, que la quiero poner en mi disco”. La canción le encantó, nos metimos en el estudio, hicimos el verso, lo grabó y ahí está.
(H.) – ¿Es más fácil o más difícil trabajar con alguien que te conoce tanto?
(L) – Tiene su lado bueno y su lado malo, las dos cosas. Yo creo que trabajar con alguien que te conoce mucho tiene sus ventajas y tiene su comodidad dentro del estudio. Pero también te puedes dejar llevar un poco: pasa más el tiempo, te pones a hablar, pasan las horas y todavía no has empezado a hacer el verso o lo que sea. Entonces, todo tiene su lado bueno y su lado malo.
(H.) – En relación a «VAMOS PALLÁ», ¿quién sería ese amigo que siempre te dice «vamos pallá»? ¿Y a dónde te lleva?
(L) – Alejandro yo creo que podría ser uno de ellos. Alejandro, Andy… No porque sean unos malajillos, sino porque se apuntan a un bombardeo siempre. Personas a las que les ofrezco cualquier plan y dirían «vamos pallá» son ellos, cien por cien.
(H.) – ¿Y algún cantante al que tú le digas «vamos pallá»?
(L) – Yo creo que dentro de nuestro grupo de amigos, a quienes yo les digo «vamos pallá» y les cae seguro son Juseph y Jader, que dentro de nuestro grupo son los bombarderos. De repente un día amanecemos y nos mandan una ubicación los dos, que están en Tailandia encima de un elefante, y nos dicen: “No pregunten; si en dos horas no respondo, tienen que llamar a la policía”. Así, literal.

(H.) – «RESACA EMOCIONAL» habla de la adicción al móvil. ¿Cómo llevas tu tiempo de pantalla?
(L) – Jodidísimo, jodidísimo. Y mira que Instagram lo tengo de vez en cuando, una semana al mes a lo mejor. Y aun así, yo creo que mi media son, no sé, nueve horas al día, ocho horas y media. Es una barbaridad. El móvil y yo no nos llevamos bien.
(H.) – ¿A quién le pusiste primero el disco y qué te dijo?
(L) – Cuando el disco estaba terminado, creo que la primera persona a la que se lo mandé, se lo escuchó de pe a pa y me dio su reacción fue Jader, que es un gran amigo mío y también de los chiquillos del grupo de la escena canaria. La verdad que todo lo que me dijo me hizo sentir muy tranquilo y muy seguro. Le encantó, y yo confío mucho en el criterio que tiene él; es una persona que nos ayuda mucho dentro del estudio. Que me dijera que le parecía un discazo y que valoraba mucho el trabajo que había detrás fue como coger aire profundo y soltarlo lento. Fue como: “Wow, tranquilidad”.
(H.) – En relación con «QUERIDO TIEMPO», ¿qué momento hubieses parado para disfrutarlo?
(L) – Muy buena pregunta. Lo hubiese parado en las navidades del 2007, creo que fue. Es un recuerdo que tengo para toda la vida, con toda mi familia junta, toda mi familia sana, toda mi familia viva, en casa de mis abuelos. Yo no te sabría decir qué era lo que yo sentía en ese momento con Papá Noel, los regalos, la familia, la fiesta… Estábamos todos. Yo creo que pararía el tiempo ahí.
(H.) – El interludio, «SORDO DE UN PIE», es el momento más íntimo del disco. ¿Fue la canción que más te costó?
(L) – No, fue una de las canciones que literalmente escupí, tío. La canción dura dos minutos y creo que la escribí en quince. Me pusieron una guitarrita, Garabato me la puso en el estudio, y fue sin ningún tipo de premisa, sin saber qué iba a escribir. De verdad, lo vomité en ni quince minutos, fue una barbaridad. Me pareció bastante fácil de escribir. Las más profundas yo creo que son las más fáciles que me han salido del disco.
(H.) – «AHORA NO» habla de dejar una vida cómoda por un sueño. ¿Qué le dirías a ese Lucho que estaba en clase?
(L) – Tío, pues que confíe en él y que la siga cagando. Que la cague todos los días. Que pruebe, que viva, que se eche a la calle, que se eche a bailar. Que la cague, la cague, la cague y la vuelva a cagar.
(H.) – ¿Y a quién le estás diciendo «ahora no» últimamente?
(L) – Ahora mismo, al mundo en general. Que me dejen parar un poquito, mirar a mi alrededor y coger aire. Se lo estoy diciendo a todo el mundo.
(H.) – ¿Qué sorpresas nos esperan en el show?
(L) – Mira, las sorpresas que nos esperan en el show son bastantes. Quiero dar un show distinto al que tenemos ahora. Yo sé que la gente no va a dejar el móvil en el show, pero que intenten cogerlo lo menos posible, que disfruten con la gente que tienen al lado, que sea una fiesta para ellos. Ese es el mood con el que a mí me gustaría que fueran: que se olvidaran de todo lo que hay fuera del recinto y de sus vidas, y que tomen ese tiempo que estemos dentro del show como un momento para dejarse llevar y ser uno mismo.
(H.) – ¿Qué canción tienes más ganas de interpretar en directo?
(L) – A día de hoy yo creo que «TOCO TOCA», un afro que es de mis favoritos. Eso, o «SINTIGO», también me gusta mucho. Yo creo que esas dos.
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