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Este mes del Orgullo 2021, Absolut ha lanzado una campaña centrada en destacar la necesidad de seguir reivindicando los derechos del colectivo LGTBIQ+ con la activista, actriz y cantante Samantha Hudson como protagonista. Hablamos con ella.

samantha hudson

Absolut lleva desde principios de los años 80 mostrando su apoyo a la comunidad LGTBIQ+. En esta nueva campaña, su acción se centra en celebrar los avances conseguidos, pero también en poner de relieve todo aquello que queda por hacer. Los datos parecen optimistas: España se muestra como el primer país en tolerancia LGTBIQA+ y el segundo de Europa en aceptación del matrimonio homosexual según el Eurobarometer on Discrimination 2019 y la EU LGBTI Survey II. En cuestión de porcentajes, los informes revelan que un 91% cree que las personas LGB y las heterosexuales deben tener los mismos derechos, que a un 81% no le incomodan las demostraciones de afecto en público entre dos mujeres, o que a un 75% no le importaría tener a una persona transgénero como familia política.

Pero no basta con eso. Solo es suficiente el 100%. La LGTBIfobia sigue existiendo y aún queda mucho camino por avanzar. Para demostrarlo, Absolut se ha aliado con la icónica Samantha Hudson (@badbixsamantha), una de las figuras más relevantes en cuestión de activismo LGTBIQ+ de nuestro país.  En el vídeo de la campaña, la performer da vida a las dos presentadoras de un informativo de temática LGTBIQA+ llamado Absolutamente Samantha.

El noticiario de Samantha Hudson con Absolut llega poco después del lanzamiento de su último single, Disco Jet Lag, junto a La Prohibida y Putochinomaricón. El tercer tema de la artista con Subterfuge celebra la divergencia cultural y señala los estragos que ha sufrido la cultura club. Y lo hace acompañada de varios iconos queer y artistas drag en un videoclip fascinante.  En HIGHXTAR. hemos tenido el placer de hablar con ella para conocer su visión del panorama LGTBIQA+ y enterarnos de qué se trae entre manos para el futuro.

disco jet lag

Highxtar (H) – ¿Hay una mayor implicación en este Orgullo con respecto a los de años anteriores?

Samantha Hudson (SH) – No sé si es exactamente que haya una mayor implicación en este Orgullo con respecto al de los años anteriores o más bien que las cuestiones sociales y las reivindicaciones del colectivo han dado el salto al público general. Creo que lo LGBT ha llegado al mainstream, las empresas se interesan, cada vez hay más ficciones colaborativas que aborden el tema de lo LGBT, cada vez hay más personas LGBT en campañas, en publicidades… Eso genera una sensación de que hay una mayor colectividad, una mayor implicación por parte de toda la sociedad. Pero no creo que haya más implicación ni que haya más respeto. Creo que somos más visibles, pero todavía queda mucho camino por recorrer y sobre todo a nivel institucional y político.

(H) – ¿Hay una mayor visibilidad de ciertas identidades del colectivo LGTIBQ+, como la trans, que antes permanecían más en la sombra?

(SH) – Creo que sin duda este año ha sido el año del género, de la identidad de género, de la transgeneridad, de la cuestión trans, del no binarismo. Y eso se debe tal vez a que estamos avanzando ya en otros estamentos, en otras letras de lo LGBT, y al normalizarse ya una capa de la cuestión van surgiendo otras reivindicaciones y se les va prestando atención. Pero lo trans siempre ha estado encima de la mesa, o por lo menos dentro del colectivo se ha intentado que lo esté. Sin las personas transgénero, queer y racializadas no habría Orgullo. 

(H) – ¿Cómo ves el futuro o la evolución del activismo LGTBIQ+?

(SH) – Yo auguro que a lo LGBT le queda todavía mucho camino y mucha guerra que dar. Creo que habrá una especie de auge y seguramente se deba a todo lo que están creciendo los sectores de ultraderecha en nuestro país. Si ya hemos estado siempre intentando que se nos garanticen esos derechos humanos, intentando que el Estado y las instituciones nos escuchen, creo que ahora habrá una respuesta. Cuanto más se crezcan ellos, más pelearemos nosotras.

Hudson

(H) – En Absolutamente Samantha de Absolut, las dos Samanthas muestran visiones diferentes de una misma realidad. Una es más idealista y se enfoca en los logros conseguidos, otra señala que los datos no son tan buenos como parecen. ¿Es perniciosa la mirada de la primera Samantha, más autocomplaciente? ¿Tener una actitud tan optimista puede ser un lastre para el avance del colectivo en materia de derechos?

(SH) – En mi humilde opinión, lo más virtuoso y lo más coherente que se puede ser en la vida es equilibrada, porque en el equilibrio está la virtud. Ni súper optimista y happy flower ni súper pesimista y agorera. Creo que la campaña lo que intenta decir es que hay que combinar las dos actitudes para tener una visión realmente crítica de la realidad. Hay que alegrarse por los logros que se van consiguiendo, pero al mismo tiempo no hay que olvidar que queda mucho camino por recorrer y que no nos podemos confirmar con las migajas, con el resto de los restos.

Esto es como una relación tóxica. Tras haber estado en un contexto tan hostil y tan desfavorable, cuando alguien te trata mínimamente bien y se comporta como un ser humano digno, decente y coherente contigo, tú le estás agradecida infinitamente porque crees que eso es un lujo, un regalo, un obsequio para con tu persona. Con la lucha por los derechos del colectivo LGTB ocurre lo mismo. Hay mucha condescendencia a la hora de garantizarnos derechos y nosotros sentimos que eso es un «que viva la Pepa». Nos han dado una Ley Trans y gracias a Dios que tenemos esto. Pero no estamos exigiendo un trato privilegiado o una ventaja, estamos exigiendo estar al mismo nivel.

(H) – “Lo que hace falta de verdad es que la diversidad sea una realidad al 100%”. ¿Crees que lo conseguiremos pronto? ¿Llegados a este punto es posible vivir un retroceso?

(SH) – Cuando se habla de retroceso  siempre se imagina de una manera literal, como volver a la edad de piedra o volver al medievo. Pero creo que se puede ir atrás en cuestión de derechos, que se puede desrecorrer un camino, apostar por una propuesta más bien retrógrada. Se pueden recortar muchas libertades de las que hemos conseguido los últimos años. Pero si algo tiene la historia y su transcurso es que es lineal y siempre va hacia adelante, o por lo menos yo lo veo de esa manera. Así que nunca es volver exactamente al mismo punto, porque se volvería a ese punto con todo lo que tenemos aprendido y todos los mensajes que hemos interiorizado hasta la fecha.

Creo que puede haber una involución, sobre todo si permitimos que ciertas fuerzas políticas sigan haciendo el ruido que están haciendo. Pero soy positiva y tengo un buen pronóstico de cara al futuro y sobre todo de cara a las nuevas generaciones, porque creo que están muy formadas, sobre todo en la cuestión queer, y eso es estupendo. Cada vez tenemos más integrado ese mensaje de que la diversidad no es un lujo ni un capricho, sino un hecho. 

(H) – ¿Nos puedes contar un poco qué veremos de Samantha Hudson próximamente?

(SH) – Os puedo contar que va a haber muchas sorpresas. ¡Me vais a tener hasta en la sopa! Espero que nadie me coja mucha manía. Pero, de momento, muchos shows, algún que otro single quizá de cara a septiembre, un futuro nuevo álbum con muchas canciones mucho más gamberras y mucho más petardas que las que tengo ahora, y altas dosis de Samantha, como vengo ofreciendo hasta la fecha y como vendré ofreciendo posiblemente hasta el día en que me muera. Así que… We got to keep in touch! Estad al tanto y no me perdáis de vista.