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El presidente ejecutivo, Francois-Henri Pinault, acaba de presentar su estrategia más ambiciosa en la última reunión general de accionistas, donde también ha quedado claro que la firma estrella del grupo es Gucci.

Francois-Henri Pinault pretende elevar a Kering al puesto número uno como el grupo más influyente del mundo del lujo. No va por mal camino: el presidente ha convertido al conglomerado en un mix de diferentes compañías del negocio del lujo, entre las que se encuentran Yves Saint Laurent, Gucci, Balenciaga o Alexander McQueen, entre muchas otras. La última reunión de accionistas nos ha dado información clave sobre los posibles movimientos futuros de Kering, que determinarán el futuro de sus firmas.

En la revisión anual de Fashion Revolution, las firmas de lujo de Kering han sido bastante bien valoradas en el sector, aunque superadas con creces por otras marcas más street como Patagonia o adidas. Pero los datos son bastante alentadores, y Kering ha demostrado querer centrarse de forma exclusiva en el lujo (una decisión que se refleja en, por ejemplo, la reciente venta de Volcom). Las ventas de Gucci y Saint Laurent han crecido de manera significativa desde hace un par de años, y Balenciaga y Alexander McQueen andan camino de superar un hito de ventas asombroso este 2019.

Kering es un mix de diferentes compañías del negocio del lujo, entre las que se encuentran Yves Saint Laurent, Gucci, Balenciaga o Alexander McQueen, entre muchas otras.

Por su parte, Bottega Veneta parece quedar algo más atrás en las gráficas, aunque habrá que ver cómo avanza la venta de los últimos productos presentados por el nuevo director creativo, Daniel Lee. Por ahora, la marca está en un peligroso declive que Pinault promete intentar solventar en su nueva estrategia de reinvención de Bottega Veneta.

En cuanto a áreas geógraficas, la zona de Asía-Pacífico (salvo Japón) se lleva la palma como región líder del grupo Kering en cuestión de ingresos, representando hasta un 38% de las ventas totales en el último análisis.

Kering también pretende desarrollar grandes avances en cuestiones de respeto al medioambiente. El bienestar animal y la protección de la diversidad son algunas de las tareas que figuran en la lista de nuevos proyectos de mejora del grupo. Las condiciones de trabajo de los modelos ha sido otro punto clave entre las cuestiones tratadas en la presentación. El estatuto de trabajo, afirma Pinault, desarrollará ciertas mejoras. El tratamiento de estas cuestiones demuestra el nuevo enfoque de Kering en responsabilidad corporativa, lo que se traduce en una mayor concienciación empresarial que indudablemente aplaudimos.

El año pasado, Kering disolvió su asociación con Stella McCartney, aunque esta sigue formando parte de la junta directiva de la Fundación Kering y ambos continúan compartiendo ideas en torno al desarrollo sostenible, un tema en el que Stella McCartney se erige como la firma de lujo más concienciada en la industria según la opinión popular.

Y la joya de la corona del grupo es, indudablemente, Gucci. La firma registró un crecimiento de ventas de hasta un 20% más que el año pasado; aunque, aun siendo una cifra bastante positiva, queda bastante lejos del 40% y el 48% de los primeros trimestres de 2018. Según Pinault, se trata de una bajada natural que en absoluto representa un dato negativo, ya que dado su tamaño resultaba imposible que el grupo siguiera creciendo a un ritmo como ese. Hablamos, confirma el presidente ejecutivo “de un crecimiento a largo plazo”.

En Gucci, Pinault ha anunciado que comenzarán a desarrollar el sector belleza y que a partir de este verano lanzarán la primera colección de joyas de alta costura. Diversos analistas también aventuran que Kering podría realizar una adquisión muy importante próximamente en alguna de sus principales competencias (accesorios, joyas y ropa de lujo).

Pero Kering ha dado que hablar no solo por sus ambiciosas estrategias de negocio: se sospecha que el grupo ha llevado a cabo evasiones fiscales en Suiza. Las últimas informaciones afirman que el presidente ejecutivo habría llegado a un acuerdo con el fisco italiano, que deberá firmarse en mayo, por el cual aceptaría pagar unos mil millones de euros de compensación por Gucci. Pinault confirma que actualmente mantiene contactos con la autoridad fiscal italiana para cerrar este asunto.