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Sí, has leído bien. Según The New York Post, una foto de la estrella posando junto a un ataúd de oro en la Gala del Met de 2018 ha ayudado a los funcionarios a localizar el paradero del objeto robado.

El ataúd -que fue adquirido por el Met en 2017- contenía originalmente el cuerpo momificado del alto sacerdote del siglo I a.C. Nedjemankh. Durante la revolución egipcia de 2011, el ataúd fue saqueado de Minta y transportado a través de los Emiratos Árabes Unidos hasta Alemania, donde Roben Dib, director de la Galería Dionysos de Hamburgo, restauró el objeto y lo proveyó de licencias de exportación falsas.

Desde allí, llegó a Francia, donde los anticuarios la vendieron al Met por 4 millones de dólares. Un año después, el féretro se convirtió en el escenario perfecto para el look dorado de Kim K en la Gala del Met, lo que le valió su regreso a Egipto.

Como se ha explicado en un episodio del podcast Art Bust de Ben Lewis, un ladrón que participó en la extracción del ataúd se puso en contacto con la unidad de tráfico de antigüedades al no recibir su parte del pago por el trabajo. El jefe de la unidad, Matthew Bogdanos, que llevaba cinco años tratando de localizar a la red de contrabando, abrió inmediatamente un expediente e informó al Met de lo sucedido. El museo pudo confirmar que se trataba de la pieza robada a través de un hueso de dedo momificado que aún se escondía dentro del ataúd.

¿Los 4 millones?… Nadie habla de eso XD