READ IN: English

La deshumanización de las redes sociales, sobre todo en las apps para ligar, lleva en muchas ocasiones a situaciones de violencia extrema. El ejemplo más cercano que tenemos en el tiempo es el asesinato de David P., belga de 42 años que, después de concretar una cita con otro hombre por una app de este tipo fue agredido por tres menores hasta la muerte.

Es curioso como una cifra importante de delitos de odio contra la orientación sexual se producen vía aplicaciones para ligar y en especial las que están orientadas a un público homosexual. La función de origen de estas apps, y que creo sigue vigente, era la de vía para que grupos minoritarios se encontraran, creando un espacio, aunque virtual, de libertad. Hecha la ley, hecha la trampa; el germen del odio está en todos los rincones y se nutre de espacios como estas apps.

Aunque internet ha promovido la formación de redes de grupos con identidades propias muy numerosos, que en muchos aspectos ha sido beneficioso para los integrantes, también ha generado que las identidades, que ya por si se sentían amenazadas y que les invadía una necesidad nerviosa de demostrar lo que no son, encuentren en la red el espacio idóneo para generar la violencia. La homofobia es decir que no eres homosexual porque te sientes amenazado. Y qué mejor espacio para descargar tu ira que uno en el que puedes fingir tu identidad con tal facilidad. Para un usuario LGTB que tiene que desconfiar utilizando estas apps por miedo a ser agredido no existe libertad, sino una libertad muy precaria y con ciertos tintes agresivos.

ligar

Ya no solo hablando de violencia física, como el nefasto suceso ocurrido en bélgica; los propios usuarios ponen en la descripción unas preferencias, que en ocasiones, incurren en comentarios ofensivos de todo tipo. Lo que muchos tratan de definir como como libertad de expresión, es en realidad una manera de discriminación y violencia. Muchas aplicaciones continúan permitiendo que comentarios así inunden sus plataformas, resguardándose en que no existe obligación legal para que se prohíba. Otras han tomado cartas en el asunto, es el caso de Grindr, que ha modificado sus normas y elimina las cuentas que tienen en sus descripciones contenido ofensivo.

Además de una clara agresión hacia la integridad de las personas, perpetúa el prototipo aburrido y machacado de dios griego: hombre blanco musculado con la piel reluciente y algo de barba. Este estándar puede llevar a situaciones extremas de depresión y dismorfia.

ligar

Es triste que continúe existiendo este nivel de violencia, pero confío en que estas apps acaben siendo espacios puros, como fueron en su tiempo planteadas. Para ello tendrán que modificar las normativas de uso y garantizar la seguridad a los usuarios. Pero hay otra labor necesaria e importante, y es una labor como sociedad, de concienciación y educación.

Más contenido sobre internet aquí.