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Los dos mil vieron emerger un nuevo escenario underground en East London. Bases electrónicas o de reggae empezaban a sonar en las calles, y artistas criminales le sobreponían las letras. En base a un rechazo al mainstream y al hermético negocio de la música, nacieron los hijos del grime. Te contamos su historia.

Pay As You Go Cartel

Pay As You Go Cartel

Hace cosa de dos décadas, los MC’s (maestros de ceremonias) encontraron en el grime un ampli para contar una realidad que estaba a pie de calle, entre secuencias de violencia, crimen y drogas.

El UK garage fue el punto de fuga desde el que convergieron todos esos beats de dancehall o reggae, en un intento de devolver la energía y ese raw old school rap a las salas. Fusionaron así el estilo OG del rap y la hiperactividad de la música clubber de finales de los noventa en un género frenético.

Sin compañías discográficas o managers que regulasen ese (anti)sistema, los chavales de los barrios marginales del Este fueron creando una cultura, un estilo de vida en base al grime. En base a 140 BPM con variaciones, bajos fuertes, un ritmo acelerado o rimas dark en procesos de anarquía creativa.

El procedimiento del grime fue totalmente DIY: los artistas contrataban el club, hacían la producción y rapeaban. Consumían la línea creativa de principio a fin. Ni siquiera las principales emisoras de radio podían dar a los grimers su tiempo de emisión por tratar contenido tan explícito. La radio pirata fue la solución para introducir a los oyentes al género, colocando transmisores de radio de forma ilegal, y retransmitiendo la revolución desde una casa o un garaje.

LOS MCS DEL GRIME 

Empezaba a gestarse así la corriente musical con MC’s rapeando con el garage como inspiración original. Heartless Crew, Pay as You Go Cartel o So Solid fueron algunos de los grupos pioneros que empezaron a experimentar con el sonido y a proyectarlo en UK a través de las radios pirata de principios de los 2000.

So Solid Crew

So Solid Crew

Pero si hubo alguien que tuvo trascendencia, ese fue Wiley, del cártel Pay as You Go. Bautizado como el “Padrino del Grime”, popularizó el eskibeat, que es lo que se conocería como el grime un tiempo atrás. En su archivo podemos encontrar desde primeros hits como ‘Treddin on Thin Ice’ hasta ‘Boasty’, de sus últimos tracks enérgicos.

A través de raves, clashes (batallas de gallos), cassettes o la radio, el grime empezó a resonar aún más, mientras una serie de productoras de vídeo como Lord of The mics o Channel U se interesaban en el género criminal. También ascendió gracias a Dizze Rascal, quien en 2003 ganó el Premio Mercury por su álbum debut ‘Boy in da Corner’.

Wiley

Wiley

Tras un tiempo de escasez y desamplificación de los sonidos grime, debido en parte a la inversión de Londres en tecnologías de vigilancia, las Olimpiadas de 2012 llamaron al rejuvenecimiento del Este de londres, incluyendo Bow, el barrio de Wiley y Dizzee. Éste último fue elegido para grabar una de las canciones oficiales de los juegos.

A WORLDWIDE MOVEMENT

El grime siguió creciendo a través de players como Kano, Ghetts, Chip, JME, Giggs o Skepta. Todos ellos crearon un sonido y género propio, que nada tenía que ver con lo que los americanos estaban haciendo al otro lado del océano. Esta vez, el referente estaba en East London, y Skepta se sumergía como pez en el agua en la escena estadounidense con su grime pureta de UK. También gracias a la ayuda y el constante apoyo de Drake, con quien comparte el mismo sello discográfico.

Octavian & Skepta

Octavian y Skepta

Desde hace unos años, YouTube y Soundcloud han acabado de impulsar el grime a una dimensión extraespacial, de la mano de artistas como Stormzy, que en 2015 ganaba el premio BET por mejor artista nacional por ‘Shut Up’. De igual forma, por una extensa lista de artistas reputados como Bugzy Malone, Octavian, Nines, Akala o Aj Tracey.

Mención especial a la crew de chicas en el grime, como Lady Leshurr con su serie frenética Queen’s Speech freestyles, o la rapera experimental Little Simz con temas icónicos como ‘Backseat, ‘101 FM’ o ‘Venom’. Y, por supuesto, a Skepta, quien en 2016 ganó el certificado de oro en UK con el álbum ‘Konnichiwa‘, y se posicionó en lo alto de la escena global, más allá del género o el sound system.

“Yo busco agitar y emocionar a mi gente. Porque la gente al final recuerda a los que cambiaron las reglas” (Skepta, Top Boy).