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Podría destruirte es la nueva serie HBO que visibiliza las agresiones y el consentimiento en las relaciones sexuales. La serie ofrece una mirada crítica a los vínculos sexo – afectivos de nuestra generación. 

Michaela Coel, creadora, guionista, directora y actriz protagonista de Podría destruirte, rechazó el millón de dólares que le ofrecía Netflix por los derechos de la serie y decidió hacer las cosas a su manera con la coproducción de HBO y BBC.

La historia está basada en un hecho real que le ocurrió a la protagonista. Michaela fue víctima de violación por sumisión química cuando una noche le echaron droga en la bebida. La actriz británica decidió escribir y exponer este hecho para así visibilizar los tipos de abuso sexuales que existen y como afrontarlos. La serie no se centra en el trauma de Arabella, sino en las diferentes visiones que existen acerca del consentimiento, la violación y el abuso sexual.

Podría destruirte representa una sociedad que pasa por alto muchos de estos sucesos, al ignorar que la ley británica los recoge como actos de violación o abuso sexual. La serie trata acontecimientos en los que el consentimiento debería estar presente y no lo está.

La violación no entiende de color ni de género

Es dura y dramática pero a la vez divertida, animada y con toques de humor negro, algo que caracteriza a las series británicas. Por eso, cuando Netflix puso sus normas sobre la mesa en la negociación y se negó a aceptar el esquema europeo, Michaela Coel no aceptó el millón de dólares que le ofrecían.

“Antes de ser violada nunca le presté atención al asunto de ser una mujer. Estaba demasiado ocupada siendo negra y pobre” – Arabella, protagonista de Podría destruirte.

Algo que también dista de otras series es que la violación no entiende de géneros. Arabella no es la única víctima de violación que aparece en la serie. Su mejor amigo Kwame muestra la otra cara de la moneda, la negación.

Podría destruirte hará que nos replanteemos hechos que hemos vivido o presenciado. Acciones que quizás hemos normalizado y que ahora es el momento de cuestionarnos. ¿A qué esperas para verla?