Un gran evento siempre trasciende lo estrictamente deportivo. Cuando un evento global ocupa todas las pantallas, también despierta otras curiosidades. Más allá de medallas y retransmisiones, la cita olímpica dejó huella tanto en el comportamiento digital como en las anécdotas que rodearon a la Villa Olímpica.
En el plano digital, según el informe Winter Olympics Italian Insights publicado por Pornhub, durante el mes de febrero se produjo un notable aumento de búsquedas relacionadas con el universo olímpico. Términos como «winter olympics» y «olympic village» se situaron entre los más consultados, acompañados por otros como «gold medal«, «speed skating» u «olympic gymnast«. Incluso conceptos más ligados a la estética deportiva —como leggings de gimnasio o el clásico chándal de terciopelo— experimentaron un repunte. El deporte no solo se siguió en directo; también se coló en la estética, confirmando que el imaginario olímpico no termina en la meta, sino que empieza —muchas veces— en el vestuario.
La ceremonia inaugural en San Siro hizo que todo el mundo mirara al mismo sitio. Justo cuando empezó, el tráfico en Pornhub bajó con fuerza, sobre todo en Italia. La gente estaba pendiente del espectáculo, del desfile y del show de apertura. Pero la pausa duró poco: a medida que avanzaba la noche, la actividad en la web para adultos volvió a la normalidad y, pasada la medianoche, incluso fue mayor de lo habitual. La atención fue olímpica; la desconexión, no tanto.
En las ciudades anfitrionas se notó todavía más. En Cortina d’Ampezzo y en Milán la bajada fue más fuerte al principio y la recuperación más rápida después. Allí la atención al evento fue total durante la ceremonia, pero el regreso a la rutina digital también fue especialmente ágil. El orgullo local se vivió en directo… y el resto, también.
Donde la pista termina
Y por si no fuera suficiente, uno de los episodios más comentados se produjo precisamente allí. En apenas 72 horas, los atletas agotaron los 10.000 preservativos puestos a disposición por la organización. La Fondazione Milano Cortina 2026 confirmó que la demanda superó las previsiones y que no habría reposición. Parte del material terminó convertido en recuerdo y, en algunos casos, en objeto de reventa online. La Villa sumó así un nuevo capítulo a su ya conocida reputación como escenario paralelo a la competición.
De igual manera, los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 dejaron historias personales que ampliaron la conversación más allá del deporte. Una de las más comentadas fue la confesión pública de infidelidad del esquiador noruego Sturla Holm Lægreid tras ganar una medalla. Porque en estos Juegos quedó claro que no todo se decidió en la pista: algunas tramas se jugaron —y se contaron— fuera de ella.
Snoop Dogg se convierte en el meme perfecto de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026.
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