La moda ya no se limita a vestir cuerpos sino a generar discursos. En este contexto, la firma surcoreana OPEN YY irrumpe con una de las propuestas más incisivas de la temporada Otoño/Invierno 2025. Bajo el título Workwear Spirit, la colección se articula como un manifiesto que cuestiona, reinterpreta y resignifica los códigos del uniforme, desde el militar hasta el laboral, para plantear una pregunta de alcance histórico: ¿por qué las mujeres visten menswear?
Lejos de responder con literalidad, la colección se convierte en un campo de experimentación que transforma la funcionalidad en poética. El uniforme —ese dispositivo históricamente diseñado para disciplinar cuerpos, borrar singularidades y homogeneizar identidades— aparece aquí como superficie de resistencia y reapropiación. Lo que alguna vez fue un símbolo de jerarquía, control y repetición, se reconfigura como vehículo de libertad, de agencia y de estilo personal.
En un presente en el que el post-streetwear ha desplazado la lógica del hype por un lenguaje más crítico y maduro, OPEN YY propone un diálogo con el pasado que rehúye la nostalgia. Workwear Spirit no es la simple apropiación estética de la ropa de trabajo, sino una reflexión sobre lo que significa habitarla en un tiempo marcado por la precariedad laboral, la flexibilización y la constante tensión entre identidad y productividad. El resultado es una colección que se mueve entre la crudeza del uniforme y la sofisticación del detalle, entre lo industrial y lo ceremonial, entre lo funcional y lo emocional.
Las siluetas amplias, casi desbordadas, son un gesto de libertad frente a los patrones restrictivos de la sastrería masculina clásica. El Hooded Jersey Dress condensa la comodidad deportiva en un vestido urbano que desarticula los binarismos entre lo casual y lo elegante. Los Layered Knee Socks Pants hibridan códigos, desafiando la coherencia tradicional de la prenda. El Cargo Pocket Mini Dress confronta la tensión entre feminidad y funcionalidad, mientras las Thigh-High Ballet Boots plantean una contradicción potente entre disciplina y sensualidad.
El militarismo se reactiva aquí no como celebración del orden sino como espacio de subversión. La Loop Effect Hoodie, con su estampado en bucle, introduce un motivo repetitivo que roza lo hipnótico, como si el camuflaje hubiera mutado en glitch digital. La Multi Pocket Safari Jacket lleva la ingeniería de los bolsillos al extremo, cuestionando los límites entre utilidad y exceso. La Worker Pet Club Long Sleeve inscribe en el cuerpo la figura del obrero. El Crinkled Pocket Jacket habla de memoria y desgaste, mientras el Satin Cargo Bomber eleva el imaginario industrial hacia una sofisticación inesperada.
La filosofía de OPEN YY aparece con claridad: comodidad y movimiento por encima de la rigidez, juego en el knitwear como fuga frente a la seriedad del uniforme, deconstrucción como metodología crítica frente a los sistemas sartoriales heredados. La superposición se convierte en lenguaje visual y conceptual: capas que no solo añaden volumen y versatilidad, sino que también recuerdan que la identidad nunca es unívoca, sino que se construye por acumulación, por fragmentos, por contradicciones.
En términos de estrategia, la colección se desplegará en dos tiempos: el primer drop el 28 de agosto y el segundo el 5 de septiembre. Una cadencia que no responde únicamente a la lógica comercial del consumo escalonado, sino a la voluntad de prolongar la narrativa, de hacer del tiempo un componente activo de la colección. Cada lanzamiento funciona como capítulo, como fragmento de un manifiesto que no se revela de golpe, sino que exige atención sostenida.
Pero más allá de su arquitectura estética, Workwear Spirit se lee como un gesto político. En un contexto en el que el feminismo sigue cuestionando los códigos del vestir, la apropiación del menswear no es ya un acto transgresor en sí mismo, sino un recordatorio de que las jerarquías de género aún se inscriben en la ropa. OPEN YY convierte ese gesto en reflexión: lo que antes era imposición masculina se transforma aquí en elección femenina, desplazando el poder de la prenda hacia quien la habita.
Al mismo tiempo, la colección dialoga con un debate más amplio sobre la cultura del trabajo en la era post-industrial. El uniforme, símbolo de disciplina y productividad, aparece en un momento en que los límites entre vida personal y laboral se difuminan, en que el teletrabajo, la precariedad y la flexibilidad infinita redefinen la experiencia del cuerpo en el trabajo. Workwear Spirit no responde con romanticismo, sino con una mirada crítica: la ropa de trabajo como metáfora de un presente que exige movimiento, adaptabilidad y resistencia.
En definitiva, OPEN YY se reafirma como una de las voces más relevantes de la moda asiática contemporánea. No solo por su capacidad de generar piezas memorables, sino por su habilidad para situar la moda en un terreno de pensamiento. Workwear Spirit no es simplemente una colección: es una declaración de principios que convierte el utilitario en poético, lo funcional en político y lo cotidiano en un territorio de emancipación.
Ya puedes conseguir la colección en open-yy.com o en ssense.com.
Open YY mira al pasado para vestir el presente con “¡Nostalgia, Nostalgia!”.
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