El artista canario presenta El Baifo, su tercer álbum, un trabajo que reivindica la identidad isleña más allá del cliché, defiende la independencia como filosofía de carrera y reconoce la deuda de su generación con los pioneros del trap español.

Con las primeras fechas de su nueva gira ya anunciadas y tras haberse subido al escenario junto a Bad Bunny en el último concierto del puertorriqueño en Madrid, hablamos con Quevedo sobre la nueva era que comienza en su carrera.
Ser el artista español más escuchado varios años seguidos, ganar un Grammy Latino, sumar más de 55 discos de platino y de oro o liderar listas internacionales de lo más escuchado no te hace el mejor músico español de la historia. Al menos, no todavía. Quevedo (Las Palmas de Gran Canaria, 2001) no se considera el mejor de todos los tiempos, y eso lo ha dejado claro en su último disco: se llama El Baifo, el término canario para el cabrito desde que nace hasta que deja de mamar. En el mundo de los deportes, al mejor de todos los tiempos se le llama GOAT –cabra, en inglés– por su acrónimo (Greatest Of All Time). Ante este juego de palabras, Pedro Luis Domínguez Quevedo se considera la cría de cabra, siente que aún le queda por evolucionar. Y eso que, probablemente, ahora mismo sea el artista de música urbana más internacional de España. Quevedo está de dulce. “Es la primera vez que hago música y no tengo más cosas en la cabeza”, comenta. Nos recibe con una sonrisa de oreja a oreja desde su casa en Las Palmas. Tras haber pasado por los vaivenes emocionales de la fama teniendo apenas 20 años, se encuentra a gusto. Incluso paró a principios de 2023 hasta finales de 2024 para cuidar su salud mental. ¿Lo que más le equilibra? Volver a sus islas. Este tiempo ha estado estudiando sus orígenes, flujos migratorios y hasta ha practicado el salto del pastor. El Baifo es un disco de música urbana, pero en el que abraza Canarias y se empapa de sus raíces y de los mogollones de su ciudad o de los carnavales.
HIGHXTAR. (H) – El disco es música urbana con toques canarios, es festivo pero también introspectivo por momentos. ¿Qué buscabas con él?
QUEVEDO (Q) – Lo has definido muy bien. Es sobre todo un álbum urbano y está hecho desde la perspectiva de un pibe en Canarias y, sobre todo, para la gente de aquí. También tiene momentos de introspección porque siempre que hago un álbum necesito que tenga subidas y bajadas para sentirlo completo. Para mí, volver a celebrar a casa tiene también una connotación reflexiva, de echar de menos, de nostalgia de los viejos tiempos. Hay varias canciones que cumplen ese rol más nostálgico e introspectivo.
(H) – En el álbum se percibe una dualidad entre Pedro y Quevedo. ¿Cómo la entiendes tú?
(Q) – Siento que tanto Pedro como Quevedo siempre quieren volver a Las Palmas y pasar una temporada aquí con mi gente y mi familia. Me encanta mi vida, girar y todos los sitios que he conocido, pero volver a casa siempre es como recargar baterías. Ambos son la misma persona, pero quizá Quevedo es el que hace las labores y viaja por el mundo.
(H) – A pesar de tener un nombre ya internacional, sigues apostando mucho por la canariedad: colaboras con amigos como Lucho RK, La Pantera o Juseph y con La Nueva Línea o Los Gofiones, incluso con puertorriqueños como Elvis Crespo, muy ligado a las islas. ¿Es importante para ti impulsar una industria canaria propia?
(Q) – En las islas siempre ha habido mucho talento; la diferencia es que ahora la gente está entendiendo cómo trabajar las cosas bien. Cada vez hay más interés en que exista una industria aquí y cada vez hay más ejemplos de gente que lo está haciendo posible. Creo que las generaciones futuras agradecerán a todos los pibes que ahora están haciendo el esfuerzo de quedarse, montar sus equipos con gente de aquí o a los managers. Todo lo que hagamos ahora va a ser una ayuda para los que vengan.
(H) – El Baifo es la cría de la cabra. Tienes 24 años: ¿te representa más esa idea de algo joven y canario que verte como ‘El GOAT’?
(Q) – Son las dos cosas a la vez. En una de las canciones digo: «humilde y arrogante, pero las dos con motivo» (risas). He tenido una carrera muy importante y bonita, he llegado muy lejos, pero sigo sintiéndome un pibito. Quiero seguir creciendo y aprendiendo. El Baifo tiene esas dos connotaciones: lo que ya he conseguido y lo que quiero conseguir.
(H) – Hay un tema que se llama Caprichoso. ¿En qué lo eres?
(Q) – Soy muy cabezón con lo que se me mete en la cabeza, sobre todo en temas profesionales o en los deportes. Me gusta competir y conseguir los objetivos que me pongo. Soy un poco caprichoso, en el buen sentido.
(H) – Para este álbum investigaste con arqueólogos, paleontólogos, sociólogos… gente que sabe mucho sobre la historia y la inmigración de las islas. ¿Qué te interesaba reflejar de Canarias, más allá del cliché de playa y fiesta?
(Q) – El tema de las playas y las fiestas es un cliché, pero como me dijo una chica con la que tuve una charla muy interesante, los clichés no son mentiras, son verdades a medias. La playa y las celebraciones son parte de nuestra identidad, pero no es todo. Nuestra historia es muy bonita, tiene muchos puntos de vista y una relación muy fuerte con la música y con un montón de cosas interesantes que mucha gente no conoce. Yo mismo podría saber mucho más y me gustaría ir aprendiendo con el tiempo. Lo bonito que tenemos los canarios es la mezcla.
(H) – En Canarias están creciendo las quejas por el turismo excesivo, la gentrificación y el impacto en las playas. ¿Te preocupa?
(Q) – Sí, pero creo que le preocupa a todo el mundo. Hablo de Canarias porque es lo que conozco, pero pasa en muchos sitios. Pienso que la gente que llega de fuera tiene que venir con respeto y que ese turismo favorezca a la gente de la isla, no que la desplace de su propia tierra.
(H) – Algo muy importante en tu carrera fue parar más de año y medio por salud mental. Ahora sin embargo se te ve disfrutón con la música. ¿Crees que gracias a haber parado estás mejor?
(Q) – Claro. Fue hace mucho ya, pero aprendí a disfrutar de un montón de cosas: de girar, de viajar, de ser consciente de lo que hago y del punto en el que estoy. Tengo una posición muy privilegiada, he llegado hasta aquí y quizá nunca lo hubiera imaginado. Ese parón me hizo reflexionar y volver a decir: «Esto es lo que quiero». Eso hace que cada vez que saco un álbum, un proyecto o hago una gira, sea más consciente de lo afortunado que soy.
(H) – En este número hablamos sobre la década de crecimiento del trap en España, con figuras como Yung Beef, con quien has colaborado. ¿Crees que esa generación ha cambiado la industria musical en España?
(Q) – Obvio. Siempre tiene que haber gente que abra puertas para que las cosas cambien. Quizá Yung Beef fue el primero que habló de un posible caso de éxito siendo independiente, y mira ahora: todos los pibes de mi generación, no solo yo, somos independientes. Ha habido muchos cambios en la industria desde que ellos demostraron que era posible. Gracias a esa generación, hoy mucha gente se deja guiar más por la intuición. Han sido muy importantes.
(H) – Para ti, ¿es importante mantenerte independiente? Es verdad que trabajas con Taste, pero sin ‘casarte’ con nadie.
(Q) – Taste es mi agencia de management y estoy súper bien con ellos. Pero ser independiente, para mí, es ser dueño de tus másters y de tus decisiones. Tiene su parte mala, como invertir tu propio dinero, pero también te da un extra en muchos aspectos. Personalmente, por cómo funciono, es lo que mejor me conviene ahora. Creo que, a raíz de todo esto, las discográficas han ido cambiando o van a cambiar la forma de aportar a las carreras de los artistas. Hoy, con internet, cualquiera con un móvil, talento y ganas puede llegar lejos. A mí me gusta mucho ser independiente porque muchas veces voy tarde con cosas y no me gusta que me impongan demasiados tiempos ni estructuras. Y también creo que la industria se ha actualizado: tanto la gente independiente como la que está con discográficas trabaja de una forma nueva. Viene de la intuición, de Yung Beef sacando un tema un martes por la noche porque le apetecía; ahora hasta artistas grandes con discográficas pueden decir «quiero sacar este tema este viernes» y las discográficas respetan más la visión del artista. Creo que el juego ha cambiado.
(H) – De cara al futuro, ahora que viene el lanzamiento del disco y la gira, ¿piensas mucho en tu proyección o prefieres dejar que todo fluya?
(Q) – Te diría que es la primera vez que, después de terminar un álbum, no estoy preparando lo siguiente. Simplemente me apetece disfrutar de este disco, de la gira y de todo lo que venga sin pensar en cuál será el siguiente paso, porque muchas veces soy yo mismo quien se pone una presión, pero voy a intentar disfrutar al máximo el proceso. Obviamente seguiré sacando música, pero ahora mismo quiero centrarme en vivir esto sin rayarme.—
Sigue toda la información de HIGHXTAR desde Facebook, Twitter o Instagram