En los últimos años, el nombre de Odessa A’zion —que ella misma aclara en la bio de su Instagram que se pronuncia “oh-DEH-suh AY-zhon”— se repite cada vez con más fuerza en festivales, alfombras rojas y titulares de cultura pop. Su presencia es constante en el cine independiente, en series generacionales y ahora también en grandes producciones, donde se ha convertido en uno de los rostros más comentados gracias a su papel como Rachel Mizler en Marty Supreme y a su personaje de influencer caótica y problemática en I Love LA.
Con el estreno inminente de Marty Supreme en España (el 30 de enero), la actriz se enfrenta al momento más decisivo de su carrera. Pero ¿por qué se ha convertido en una de las figuras más observadas de su generación?
El gran punto de inflexión en su trayectoria llega precisamente con Marty Supreme, dirigida por Josh Safdie. En la película comparte reparto con Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Fran Drescher y Tyler, The Creator, y su personaje se ha descrito como uno de los pilares emocionales de la historia. Desde su estreno en Estados Unidos, su nombre empezó a sonar incluso en conversaciones sobre premios, marcando el momento en el que Odessa deja de ser solo una promesa del cine indie para pasar a tener una presencia real en el mainstream.
Antes de este salto, A’zion ya había consolidado un perfil propio dentro de las series generacionales. En I Love LA, comedia creada por Rachel Sennott, interpreta a uno de los personajes centrales dentro de un grupo de jóvenes que intentan sobrevivir emocional y profesionalmente en Los Ángeles. La serie retrata con ironía la frustración, la precariedad laboral y las relaciones fallidas de una generación que creció con promesas de éxito que nunca terminaron de cumplirse, y tanto Sennott como A’zion se han convertido en nuevas it-girls de la moda, habituales en alfombras rojas, desfiles y campañas, donde su estética entre lo indie y lo despreocupado conecta directamente con el público Gen Z.
Más allá de la actuación
Más allá de la interpretación, la moda se ha convertido en uno de los territorios donde Odessa A’zion tiene mayor presencia pública. En los últimos años ha sido habitual en front rows y eventos de marcas como Gucci o Dior, y ha participado en presentaciones y desfiles, incluyendo su aparición en la Paris Fashion Week con Dior. Además, ha sido imagen de Stella McCartney, consolidando su estatus como una de las nuevas caras más reconocibles del circuito entre cine y moda.
En paralelo, Odessa mantiene una relación muy cercana con la música. Compone, canta y toca instrumentos como la guitarra y el piano. Parte de su material se encuentra bajo el alias bugzbee, donde explora un sonido íntimo y personal que funciona como vía creativa alternativa a su carrera como actriz.
Una nepo-baby diferente
Odessa A’zion encaja dentro de la etiqueta de nepo-baby, pero ha logrado algo poco común, no generar rechazo. Es hija de Pamela Adlon, actriz, guionista, productora y reconocida actriz de doblaje, y nieta del director Percy Adlon, responsable de películas de culto como Bagdad Café. Lejos de esconder este contexto, Odessa lo ha asumido con naturalidad. Desde pequeña convivió con rodajes, guiones y procesos creativos, en un entorno donde la ficción y la industria formaban parte del día a día.
Sus primeros papeles llegaron en televisión, donde empezó a construir una carrera de forma progresiva. Destacó en series como Nashville (2017), Fam (2019) y, especialmente, Grand Army (2020). En esta última interpretó a una adolescente dentro de un retrato coral sobre identidad, clase social y sexualidad en un instituto de Brooklyn. Su actuación fue una de las más comentadas de la serie y marcó un punto clave para que la crítica empezara a fijarse en ella.
En 2022 dio un salto al protagonizar el remake de Hellraiser, donde asumió un papel más oscuro y físico que la consolidó dentro del cine de terror contemporáneo. Más tarde llegarían títulos como Until Dawn (2025), adaptación libre del conocido videojuego, que ampliaron su perfil dentro del cine de género.
Aunque su apellido la conecta directamente con la industria, su discurso se centra en la precariedad del oficio, en elegir proyectos con sentido y en hacer cine que no sea solo decorativo. En entrevistas ha explicado que su objetivo no es la fama, sino poder vivir de la interpretación sin perder libertad creativa. Su imagen pública, alejada del postureo, y su filmografía coherente refuerzan esa percepción.
Hoy, Odessa A’zion representa a una generación de actrices que se mueve entre el cine de autor, el terror, la comedia y los grandes estudios sin encasillarse. Su magnetismo en pantalla, su naturalidad fuera de ella y su forma de elegir proyectos la han convertido en uno de los nombres clave de cara a 2026.
El futuro inmediato
Tras este lanzamiento, su proyecto más cercano es la serie Stranger Things: Relatos del 85, un spin-off del universo de Netflix donde participará como actriz de voz. A partir de ahí, A’zion seguirá alternando proyectos de gran visibilidad con propuestas más personales, al mismo tiempo que desarrolla su faceta musical y su relación con la moda.
Todo apunta a una etapa marcada por mayor exposición, personajes más complejos y una presencia cada vez más constante en el panorama global.
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