Richard Mille tiene el mejor reloj mecánico para seguir el Mundial

Si el fútbol se juega sobre césped, este partido se disputa entre materiales aeroespaciales, fibra de basalto y acabados a mano.

Richard Mille tiene el mejor reloj mecánico para seguir el Mundial

Aunque nadie necesita un tourbillon de casi dos millones de dólares para saber si un partido del Mundial de fútbol va por la primera parte o si su equipo acaba de marcar, este es el reloj mecánico ideal para seguir la competición de la FIFA. Se trata del RM 41-01 Tourbillon Soccer que la marca de los ricos y famosos Richard Mille desveló el pasado febrero. No se limita a medir el tiempo que dura un enfrentamiento (eso puede hacerlo cualquier reloj), sino que también contempla sus fases y registra los goles de los equipos que lo disputan. Y todo lo hace con un calibre mecánico de cuerda manual que ha necesitado cinco años de desarrollo.

La marca no llega al fútbol de nuevas. En 2013 presentó el RM 11-01 Automatic Flyback Chronograph Roberto Mancini, creado con el exfutbolista y entrenador italiano para controlar los tiempos reales de un encuentro: dos partes de 45 minutos, añadido (hasta 15 minutos) y prórroga. En 2019 llegó el RM 11-04, también vinculado a Mancini, con una caja en Carbon TPT y los colores de la selección italiana. Pero el RM 41-01 de este año camina varios pasos más lejos.

Para su funcionamiento, Richard Mille ha desarrollado el calibre RM41-01, con platina y puentes esqueletizados en titanio de grado 5, cronógrafo flyback, tourbillon, indicador de reserva de marcha (de unas 70 horas con el cronógrafo detenido), selector de funciones y dos complicaciones inéditas para el juego: el indicador de fases del partido y los contadores mecánicos de goles.

La lectura del encuentro se concentra en la esfera esqueletizada, que no descansa la vista, precisamente. A las 9 h, una pequeña pantalla indica si estamos en la primera parte, en la segunda, en la primera prórroga o en la segunda. Cada puesta a cero del cronógrafo hace avanzar esa indicación. En el realce aparecen las escalas de tiempo de partido, incluidas las zonas destinadas al añadido y la prórroga. A las 4 h, el habitual indicador de funciones de la firma señala si la corona está en posición de carga, neutra o puesta en hora.

La parte más futbolera llega con los marcadores. Dos contadores mecánicos permiten registrar (manualmente) los goles del equipo local y del visitante mediante pulsadores situados a las 2 y a las 4 h. Cada presión mueve una aguja sobre una guía metálica gracias a un tren de engranajes específico. El sistema permite indicar hasta nueve tantos antes de volver automáticamente a cero. En la mayoría de partidos basta con mucho menos, claro está.

La caja mantiene la forma de tonel de la firma y unas proporciones contundentes: 43,23 x 49,65 mm, con 16,08 mm de grosor. Se presenta en dos versiones limitadas a 30 unidades cada una. La primera introduce el material Basalt TPT en rojo carmín, un composite derivado de roca volcánica. La segunda utiliza Quartz TPT azul oscuro. En ambos casos, la carrura recurre al Carbon TPT.

Si el fútbol se juega sobre césped, este partido se disputa entre materiales aeroespaciales, fibra de basalto y acabados a mano. El precio del RM 41-01 Tourbillon Soccer ronda los 1,94 millones de dólares, una liga a la que solo acceden coleccionistas muy concretos y futbolistas con contratos de muchos ceros.

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