READ IN: English

La industria del lujo está traspasando las barreras del mundo real para digitalizarse en el metaverso como NFT, y el sector de relojería no quería quedarse desactualizado u obsoleto. Las marcas de relojes de alta gama se preguntan ahora si el auge del mercado de bienes virtuales se presenta como una verdadera oportunidad o un desafío para su negocio.

Esa realidad paralela en la que los usuarios pueden comprar y vestir bienes digitales podría suponer una serie de ventajas para el mercado de los relojes de lujo, conectando con ese arraigo a la cultura del coleccionismo de los NFT. Aún así, el metaverso retaría esos valores de mecánica y artesanía, de valor y significado que representa a sus objetos en formato físico.

Visualizando esta gran oportunidad de negocio, los fabricantes de relojes están empezando a incursionar el mundo virtual, como Jacob & Co., la primera marca en vender una versión digital de sus relojes: el NFT SF34 Tourbillon, que se vendió en una subasta por 100.000 dólares.

Uno de los últimos visionarios ha sido Louis Moinet, quien puso en febrero su primera colección NFT de 1.000 piezas únicas, que se agotó en tan sólo 7 minutos. En este sentido, la industria está experimentando con la tecnología blockchain y el metaverso, como Stéphane Bianchi, director de relojería y joyería en LVMH, quien afirmó que Bulgari, Hublot y TAG Heuer iban a participar en la creación de este nuevo universo.

Un paradigma salvaje y alegal

El debate en torno a los robos estéticos y/o las falsificaciones de moda se convierte en un tema controvertido en el metaverso. Disputas legales como la demanda de Hermès a Mason Rothschild por la creación de su serie de Metabirkins  podría sembrar también la problemática en Generative Watches, y su colección de 1.000 NFT que imitan diseños de fabricantes de relojes de Suiza.

Jesús Calderón podría enfrentarse asimismo a ese tipo de acusación por la creación de su “Rødex Bitmariner» virtual, que digitaliza el diseño emblemático Submariner de Rolex.

Otra de las cuestiones que se han puesto sobre la mesa han sido el establecer los volúmenes y marcar los precios de venta adecuados; puesto que la producción de NFT de relojes es relativamente barata. También si esos precios deben ser mayores o menores que las piezas reales.

Realmente sólo el tiempo dirá si toda esa industria conservadora vinculada a la relojería suiza decida embarcarse en este nuevo paradigma, e intente monopolizar también el universo virtual.

Newsletter