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Philippe Starck, creador y visionario francés, es el autor de la completa remodelación de la histórica sala Joy Eslava, que vuelve al panorama cultural madrileño con una nueva piel.

Teatro Eslava inicia hoy un nuevo relato que seguirá sumando capítulos al histórico de Madrid. El espacio -convertido ya en una institución del legado cultural de la ciudad- ha sido, a lo largo de los últimos 150 años, testigo de numerosos hitos y se ha convertido en un icono de libertad y rebeldía; uno que vio nacer a autores como Federico Garcia Lorca y acogió a algunas de las figuras de la escena política, artística y social más relevantes del siglo XX.

En su última etapa -iniciada en 1981 y capitaneada por Pedro Traopote, empresario y pieza clave del ocio nocturno en la capital-, Eslava se convirtió en el hogar de multitud de artistas y ‘socialités’. Ahora, el emblemático espacio situado en el número 11 de Calle del Arenal regresa manteniendo su esencia, aunque con una visión completamente nueva.

El polifacético y galardonado creador Philippe Starck, cautivado por la fuerza del flamenco, ha soñado y concebido un lugar que encarna la crudeza y la pasión de uno de los artes más viscerales que existen.

Ha limpiado el edificio existente de las diversas estratificaciones acumuladas a lo largo del tiempo. para llegar a lo esencial, a su corazón, a su núcleo, a este fuego central, a este grito primitivo que es el flamenco. Sin decoración, sin adornos; solo una violenta y radical cueva de tierra roja, revelada por la luz de las llamas mágicas.

«Teatro Eslava es una gruta de tierra roja que brilla con mil velas modernas. Esta privación voluntaria acoge en su centro el fuego del llanto primitivo que es el flamenco. Toda España, toda Andalucía, toda la historia concentrada en un gesto, un sonido, una fuerza» asegura Starck acerca del proyecto. «Esta magia está protegida por un marco escénico hipnótico, obra de Ara Starck. Abstracción violenta, reflejo del drama humano. Teatro Eslava es una obra de arte completa y monolítica a la gloria eterna del flamenco.»

«Pinté las telas del Teatro Eslava como un oleaje en un viento violento. Como si descubriéramos, dentro de una cueva, una tormenta unos segundos antes de su desencadenamiento. Una exaltación (apenas) contenida por un solo clavo» explica Ara Starck.

Conservando la estructura arquitectónica original y varios elementos claves del matrimonio como las molduras, las barandillas, la bóveda del techo con su patrón original y los medallones de madera; Starck ha llevado a cabo importantes modificaciones en el histórico edificio,  como con la construcción de una concha acústica dentro del teatro para proporcionar un mejor aislamiento fónico a la sala.

Los acabados anteriores han sido sustraídos y reemplazados por materiales primarios y naturales, como Pastellone -un material millonario creado en la Antigua Roma- en paredes y techos, mortero para los suelos y terracota hecha a mano para los baños. Por otra parte, en el exterior, la fachada se ha reconstruido como era antes de la década de 1980, sustituyendo la argamasa pintada en marrón por granito.

La presencia de las lámparas Goodnight -diseñadas por Starck y editadas por la compañía italiana Kartell- que, inspiradas en las velas tradicionales, parecen flotar en los espacios de tipo gruta guiando a los visitantes a través del Teatro Eslava como hitos mágicos y benévolos.

«El flamenco viene de la tierra, del desierto casi; es un fuego que te mantiene caliente y fascinado. Como la emoción del flamenco es tan pura, tan desnuda, tuve que hacer lo menos posible, cubrirlo todo radicalmente con barro rojo. La decoración es débil comparada con la belleza absoluta y el arte del flamenco. Creé lo mínimo; una cueva con luces tipo vela para acoger el fuego del flamenco», argumenta Starck.

En el corazón del Teatro Eslava está la grandeza del cante y del baile, que a partir de ahora cobra vida con OléOlá; un novedoso concepto de musical flamenco creado por la bailaora y coreógrafa Cristina Hoyos -hasta la fecha, la más galardonada de todos los tiempos- y el tres veces Premio Nacional de Teatro José Carlos Plaza.

Diez años después de trabajar juntos por última vez, dos de nuestras figuras más célebres del teatro y el flamenco contemporáneo nos presentan un espectáculo en tres actos y en formato «show-dinner» -con una propuesta gastronómica ideada por Ansón+Bonet– que reinterpretará el presente, pasado y futuro de este prestigioso y cautivador arte. «Ojalá podamos transmitir una mínima parte del amor que todos nosotros sentimos hacia el flamenco» confiesa José Carlos Plaza.

Por otra parte, la propuesta cultural del nuevo Teatro Eslava también incluirá una oferta de música en vivo enfocada en una amplia variedad de géneros de índole nacional e internacional, además de varios proyectos de clubbing repletos de contrastes y dirigidos a un público heterogéneo.

Un aspecto crucial para entender la buena ejecución de esta última vía de negocio es la vanguardista infraestructura técnica con la que cuenta la sala, con 100 metros cuadrados de pantallas LED, un sonido con potencia de 40.000W, focos robotizados y 50 motores, entre otras características.

Teatro Eslava se embarca así en un futuro prometedor y emocionante que seguirá honrando a una institución cultural que lleva acogiendo a madrileños y visitantes durante generaciones.

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