Blanca Soler presentó hace unos meses su primer single, “Qué Lástima”, un lanzamiento que no solo inaugura su carrera como cantante, sino que también la posiciona como una de las voces llamadas a redefinir el imaginario del pop electrónico en España. Con la misma ambición con la que ha afrontado cada etapa de su trayectoria profesional, la artista aborda este nuevo capítulo desde una perspectiva cuidada y consciente: sabiendo cómo y cuándo dar el paso, y con la elegancia propia de quienes entienden que la música es tanto un ejercicio estético como conceptual.
“Qué Lástima” se mueve en los códigos del pop electrónico más sofisticado, pero logra llevarlos a un terreno propio, íntimo y singular. Lo que podría leerse como un gesto de apropiación estilística, en realidad anticipa el camino que Soler quiere recorrer: uno en el que la experimentación convive con lo emocional, y en el que la vanguardia no está reñida con la accesibilidad. Este debut no se limita a ser un sencillo más, sino que funciona como una carta de intenciones, un adelanto de los futuros pasos de una artista española que promete abrir nuevas posibilidades dentro de la escena nacional.
El tema fue compuesto y producido en París, junto al productor Guillaume Coantic, una colaboración que ha permitido a Soler desarrollar y consolidar una faceta autoral que será clave en su recorrido artístico. La elección de trabajar en la capital francesa no es casual: se trata de un espacio históricamente vinculado a la cultura vanguardista y a la innovación estética, lo que añade una capa de legitimidad y proyección internacional a este debut.
El lanzamiento se presenta acompañado de un videoclip dirigido por Beltrán González, que aporta una narrativa visual cargada de referentes culturales. Inspirado en la estética de los años noventa, el clip no solo dialoga con un imaginario nostálgico, sino que lo reinterpreta desde una óptica actual, contemporánea y crítica. En el centro de la pieza, Soler aparece envuelta en un body painting dorado que funciona como metáfora de ironía y contraste, un recurso simbólico que juega con la idea de resplandor y exposición pública.
Con este primer movimiento, Blanca Soler demuestra que su entrada en la música no es un gesto impulsivo ni efímero, sino el inicio de una trayectoria que apunta a consolidarse en la intersección entre lo experimental, lo visual y lo emocional. “Qué Lástima” no solo inaugura su discografía: inaugura también un lenguaje propio que promete situarla en los territorios más vanguardistas de la escena contemporánea.
Ariana Grande anuncia su regreso a los escenarios en 2026 con una gira.
Sigue toda la información de HIGHXTAR desde Facebook, Twitter o Instagram