Un tema de Ana Franco.
Las piedras naturales (ónice, turquesa, coral…) son un recurso más para embellecer relojes. Cuando se emplean como esferas, el resultado da lugar a piezas muy atractivas y diferentes unas de otras. No suelen ser asequibles, eso sí, porque no es fácil hallar en la naturaleza el jade, la antracita o la rubelita sin defectos, con una calidad suprema con respecto a su pureza, sus patrones y sus inclusiones. Por eso, quien tiene la suerte de contar con un reloj así tiene un gran tesoro. Y ahora, además, irá a la moda, porque cada vez más casas relojeras los incluyen en sus catálogos. Estos son algunos ejemplos:
Andy Warhol Watch de Piaget

Este ejemplar automático que derrocha estilazo llegó en 2024 para conseguir que a los coleccionistas de relojes se les hiciera la boca agua. Es el legendario Black Tie de Piaget, con caja cuadrada y redondeada de oro rosa, esfera de malaquita y brazalete de piel de aligátor. Y sí, claro: lo lució Andy Warhol a principios de los 70, entre otras cosas porque era amigo de Yves Piaget.
PVP.: 44.765 €.
Constellation Meteorite de Omega

El dial de meteorito de este Constellation de acero de 41 mm se ha pintado de verde con un tratamiento galvánico que le aporta ese tono a juego con el bisel de cerámica. Dentro funciona un mecanismo automático que indica la fecha y que otorga una reserva de marcha de unas 60 h. Una estrella de oro blanco brilla en la esfera.
PVP.: 10.700 €.
F77 Titanium Lapis Lazuli de Nivada Grenchen

En un tamaño muy cómodo para muchas muñecas, 37 mm, este modelo con movimiento automático opta por vestirse con lapislázuli, un mineral de color azul intenso y por lo tanto rabiosamente vistoso que es tan duro como el acero. La firma suiza Nivada Grenchen lo ha fabricado en titanio de grado 5, tanto la caja como el brazalete integrado, y también se puede elegir con otras piedras naturales: antracita, venturina y meteorito.
PVP.: 1.800 €.
Streamliner Tourbillon de H. Moser & Cie.

Su dial también es verde, pero esa piedra no es malaquita, sino jade, muy empleado en China. Si bien el de este Streamliner procede de Wyoming, Estados Unidos. La edición está limitada a 100 unidades y su precio es considerable, porque porta un tourbillon volante a las 6 h. Como el Black Tie de Andy Warhol, tiene forma de cojín. En este caso, caja y brazalete se han elaborado en oro rojo.
PVP.: 113.300 €.
Y hablando de relojes… ¿Te has fijado en el Crash de Cartier que lleva Kendall Jenner?
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