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Desigual junto a Mario Sorrenti abre un nuevo y excitante capítulo en su trayectoria, con una campaña fotografiada en Nueva York.

Septiembre, el mes que concita la atención de la industria de la moda, es el momento elegido por Desigual para el lanzamiento de su campaña FW22 protagonizada por la modelo Grace Elizabeth. Con un mensaje rotundo y claro, la marca lanza una invitación para que todo el mundo descubra sus nuevas propuestas para esta temporada. Desigual huye de artificios y deja que los looks hablen: el layering y las combinaciones audaces expresan el dinamismo, el carácter y la actitud positiva propios de la firma.

Las imágenes en blanco y negro cobran protagonismo en la campaña, precisamente, para reivindicar la esencia de la marca. En la imagen de la izquierda, el poderoso volumen de la puffer jacket complementa la contundencia de los pantalones con lettering y la camisa a cuadros con aires 90s. En la fotografía de la derecha, sobre una camiseta con textura, vestido estampado de canalé, camisa a cuadros anudada y un bolso multiposición que se puede transformar en mochila.

En estas instantáneas, ya en color, dos nuevas propuestas con las que Desigual reafirma su voluntad de llegar a nuevas audiencias, más jóvenes: a la izquierda, la sobrecamisa de cuadros anudada es la ganadora en la batalla de las superposiciones con otras prendas; a la derecha, una sudadera amarilla es el muro perfecto para escribir -y defender- mensajes contundentes y empoderadores, fieles al ADN de Desigual.

En la campaña, también hay espacio para el knitwear, como se aprecia en la imagen de la izquierda. Desigual apuesta por este mullido jersey multicolor, con textura de pelo. Otra de las tendencias que se consolida este otoño es la del craftcore, que se traduce en texturas de crochet de aires artesanales. Desigual la interpreta para crear este abrigo de forma amplias, que remata un look basado en el layering y en el contraste entre volúmenes y tejidos.

El denim, una de las señas de identidad de Desigual, se apodera del penúltimo de los conjuntos de esta campaña FW22: al abrigo y los pantalones, con sus respectivos paneles de tela vaquera de diferentes tonos, se les suma una minifalda superpuesta. Se trata de una auténtica declaración de intenciones. No menos contundente es el último de los outfits de la campaña, en la imagen de la derecha, con un vestido estampado y un bolso icónico, que se inspira en la cabeza de una mantis religiosa.

Con Nathy Peluso y en blanco y negro: Así fue la campaña anterior de Desigual.

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