El Victoria’s Secret Fashion Show 2026 regresó a Los Ángeles con Bella Hadid inaugurando la pasarela, Adriana Lima celebrando su desfile número 21 y Kylie Jenner debutando con un Fantasy Bra valorado en 50 millones de dólares. Las actuaciones de Tate McRae, KATSEYE, Megan Thee Stallion y Megan Moroney acompañaron una edición que recuperó el espectáculo de los grandes ángeles mientras seguía ampliando su representación de cuerpos y generaciones, aunque sin abandonar los exigentes ideales de belleza que siempre han definido a la firma.
El desfile de Victoria’s Secret volvió a desplegar sus alas el domingo 18 de octubre en los estudios Sony Pictures de Culver City, en Los Ángeles, con una puesta en escena que recuperó buena parte del glamour que convirtió este espectáculo en uno de los acontecimientos más reconocibles de la industria de la moda. Después de dos ediciones celebradas en Nueva York, la firma regresaba a California por primera vez desde 2007 con una propuesta inspirada en las cuatro estaciones, grandes producciones musicales y un elenco que combinaba supermodelos históricas con algunos de los rostros más relevantes de la actualidad.
Desde su regreso en 2024, después de seis años sin celebrar su tradicional Fashion Show, Victoria’s Secret ha tratado de reconciliar su pasado con las nuevas exigencias de representación de la industria. El resultado de este año fue un desfile que recuperó elementos tan emblemáticos como el Fantasy Bra, volvió a situar en primera línea a sus ángeles más veteranos y apostó por una mayor diversidad de modelos sin renunciar a la estética aspiracional que forman parte de su identidad. Entre las apariciones más comentadas estuvieron las de Bella Hadid, Adriana Lima y Kylie Jenner, aunque la noche dejó también actuaciones musicales, reencuentros y debuts que merecen una atención especial.

Bella Hadid abre el desfile de Victoria’s Secret 2026
Victoria’s Secret eligió a Bella Hadid para inaugurar el desfile de 2026, una decisión que confirmó el protagonismo que la modelo estadounidense ha adquirido en esta nueva etapa de la firma. Recién cumplidos los 30 años, apareció sobre la pasarela con un estilismo inspirado en la primavera, compuesto por un sujetador verde con aplicaciones florales, una minifalda semitransparente en color lima y unas enormes alas estructuradas como ramas cubiertas de flores. El diseño reinterpretaba uno de los elementos más representativos de los ángeles a través de una estética botánica, más cercana a un universo de fantasía que a las tradicionales composiciones de plumas.
La modelo volvió a aparecer durante el espectáculo con un segundo conjunto blanco, mientras que su hermana Gigi Hadid también tuvo un papel destacado con dos estilismos que mantenían el carácter romántico de la colección. El primero combinaba lencería rosa con una voluminosa capa floral y el segundo apostaba por el blanco y unas alas de grandes proporciones. Aunque la participación de Bella se presentó como uno de los grandes regresos de la noche, lo cierto es que ya había desfilado en las ediciones de 2024 y 2025. Además de regresar a una pasarela que conoce bien, fue la encargada de abrir oficialmente una edición que situó a las grandes supermodelos en el centro del espectáculo.
Adriana Lima celebra su desfile número 21
La relación entre Adriana Lima y Victoria’s Secret es una de las más duraderas de la historia de la firma. La supermodelo brasileña, de 45 años, participó por vigesimoprimera vez en el Fashion Show, un récord que la mantiene como la modelo con mayor número de apariciones en el espectáculo. Su primera participación se remonta a 1999, cuando tenía 18 años, y desde entonces su imagen ha estado estrechamente vinculada a la época de mayor popularidad de los ángeles, hasta el punto de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la marca en todo el mundo.
Para la edición de 2026, Lima lució un conjunto de encaje verde eléctrico acompañado de alas florales y un segundo estilismo blanco con grandes alas adornadas con detalles brillantes. Su aparición cobró especial relevancia durante el cierre, cuando compartió los últimos momentos de la pasarela con Alessandra Ambrosio, otra de las grandes representantes de la firma. Su presencia demuestra también que la marca está dando un espacio cada vez mayor a modelos que superan los 40 años, algo especialmente significativo en una industria que durante décadas ha asociado buena parte de su atractivo comercial con la juventud.

Kylie Jenner y el Fantasy Bra de 50 millones de dólares
La aparición de Kylie Jenner fue una de las decisiones más inesperadas de Victoria’s Secret para esta edición y también una de las que mejor reflejan la transformación del desfile en un acontecimiento que combina moda, entretenimiento y celebridades. La empresaria, fundadora de Kylie Cosmetics y una de las personalidades con mayor influencia en las redes sociales, debutó sobre la pasarela luciendo el legendario Fantasy Bra, una pieza que llevaba ocho años sin aparecer en el espectáculo y cuya recuperación había despertado una especial expectación.
El sujetador, creado en colaboración con la firma de alta joyería Jacob & Co., estaba valorado en 50 millones de dólares, lo que lo convierte en el Fantasy Bra más caro presentado hasta la fecha. El sujetador, incorporaba 4.410 diamantes naturales distribuidos alrededor de un diamante amarillo central de 75,54 quilates. La elaboración de la pieza requirió más de 1.000 horas de trabajo y la participación de 15 artesanos, que construyeron una joya concebida para adaptarse al cuerpo de Jenner sin utilizar tejido, únicamente oro y diamantes. La empresaria completó el conjunto con una minifalda vaporosa, tacones transparentes y unas enormes alas blancas de plumas que recuperaban la estética más reconocible del desfile.
La elección de Kylie también responde al peso que las celebridades tienen actualmente dentro de la industria. Victoria’s Secret ha pasado de construir gran parte de su atractivo alrededor de sus propias supermodelos a incorporar figuras que llegan a la pasarela con una enorme proyección mediática previa. Entre el público se encontraban Kris Jenner y Timothée Chalamet, que siguieron el debut desde la primera fila. Su participación, además de recuperar una de las tradiciones más extravagantes de la marca, puso de manifiesto cómo el espectáculo continúa utilizando la excepcionalidad, el lujo y la sorpresa para mantener su relevancia.
Tate McRae, KATSEYE, Megan Thee Stallion y Megan Moroney ponen música al desfile
Las actuaciones musicales volvieron a ocupar un lugar esencial en el Victoria’s Secret Fashion Show, que este año reunió a cuatro propuestas femeninas. La firma apostó por Tate McRae, KATSEYE, Megan Thee Stallion y Megan Moroney para acompañar los diferentes segmentos del espectáculo, una selección que permitió combinar las nuevas tendencias del pop con el hiphop y el country estadounidense.

Tate McRae protagonizó una de las intervenciones más destacadas con un conjunto de lencería roja y una actuación marcada por las coreografías. La cantante canadiense interpretó temas como Housewife, Dear God y Sports Car, compartiendo escenario con los bailarines y con las modelos que recorrían la pasarela durante su actuación. KATSEYE, por su parte, aportó una estética más juvenil al segmento PINK, con la participación de Daniela, Lara, Megan y Yoonchae, cuatro de las seis integrantes del grupo. Sus interpretaciones de Pinky Up y Animal, acompañadas de estilismos coordinados en tonos rosas y negros.

Megan Thee Stallion llevó una propuesta de inspiración futurista, con un conjunto brillante y unas grandes alas metálicas plateadas que acompañaron sus interpretaciones de Her y Body. El contraste llegó de la mano de Megan Moroney, que incorporó la estética country con una guitarra brillante, lencería adornada con pedrería y unas voluminosas alas rosas. La artista interpretó canciones como 6 Months Later y Wish I Didn’t, integrando su estilo musical en un espectáculo que volvió a demostrar la importancia de las actuaciones en la identidad del Fashion Show.
El regreso de Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel y las grandes supermodelos
La nostalgia tuvo un papel importante en el desfile de 2026, especialmente por la presencia de varias de las modelos que contribuyeron a consolidar la imagen de Victoria’s Secret durante sus años de mayor popularidad. Junto a Adriana Lima participaron Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel, Rosie Huntington-Whiteley, Doutzen Kroes, Behati Prinsloo y Elsa Hosk, entre otras figuras que han mantenido una relación estrecha con la firma a lo largo de sus carreras. Sus apariciones recuperaron la estética más característica de la marca, con grandes alas, encajes y transparencias.
Alessandra Ambrosio celebró su vigésima participación en el desfile, una trayectoria que solo supera Adriana Lima, mientras que Rosie Huntington-Whiteley volvió a recorrer la pasarela de Victoria’s Secret después de una prolongada ausencia. La participación de estas modelos reforzó la idea de recuperar a las protagonistas de su historia sin que tengan que responder a la edad que tenían cuando alcanzaron su mayor popularidad. A su lado desfilaron representantes de generaciones más recientes, como Anok Yai, Alex Consani, Ashley Graham, Paloma Elsesser, Amelia Gray, Iris Law, Precious Lee, entre otras.
Barbara Palvin regresa a la pasarela seis semanas después de convertirse en madre
Entre las historias personales de la noche destacó la participación de Barbara Palvin, que regresó al Victoria’s Secret Fashion Show apenas seis semanas después del nacimiento de su primera hija. La modelo húngara, de 33 años, se convirtió en madre el 7 de septiembre junto a su marido, el actor Dylan Sprouse, quien estuvo presente entre el público para acompañarla durante el espectáculo. Palvin lució, entre otros estilismos, un conjunto rosa de inspiración romántica.
También participó Elsa Hosk, que había dado a luz a su hija Flora unos meses antes, en julio. La presencia de ambas modelos permitió mostrar una faceta menos habitual de las mujeres que forman parte del desfile, aunque conviene evitar que estos regresos tan tempranos se interpreten como una referencia sobre los tiempos de recuperación tras el parto. En el caso de Palvin, su decisión de volver al trabajo forma parte de una experiencia personal y profesional que no tiene por qué representar la de otras mujeres. La maternidad y la carrera en la moda pueden convivir de muchas maneras, y la recuperación física, las circunstancias laborales y los deseos de cada persona son necesariamente diferentes.

Gisele Bündchen, Natalia Bryant y las nuevas caras de Victoria’s Secret
El desfile también contó con apariciones que conectaron distintas generaciones de modelos y celebridades. Gisele Bündchen, uno de los rostros más emblemáticos de Victoria’s Secret durante la década de los 2000, participó mediante un vídeo proyectado al comienzo del espectáculo, en el que insinuó la posibilidad de regresar a la pasarela en el futuro. Aunque su intervención despertó expectación, la brasileña no desfiló físicamente en esta edición, por lo que su presencia debe entenderse como un homenaje a su relación histórica con la firma.

Entre los debuts destacó Natalia Bryant, hija de Kobe y Vanessa Bryant, que se incorporó al elenco de modelos del Fashion Show. También hizo su primera aparición Solange Omon, seleccionada a través de Angels Among Us, el proyecto de casting impulsado por Victoria’s Secret para descubrir nuevos talentos. A estas nuevas incorporaciones se sumó la presencia de invitadas como Nicole Kidman, que siguió el desfile desde la primera fila.
Cala Moragas, la española que debuta en el desfile de Victoria’s Secret 2026
La representación española también tuvo su protagonismo en el Victoria’s Secret Fashion Show 2026 gracias al debut de Cala Moragas, que se convirtió en la sexta modelo española en participar en el histórico desfile, siguiendo los pasos de Helena Barquilla, Esther Cañadas, Eugenia Silva, Clara Alonso y Blanca Padilla. Hija del político Jorge Moragas, antiguo jefe de gabinete de Mariano Rajoy, y de la diseñadora Paloma Tey, su trayectoria en la moda ha avanzado a una velocidad poco habitual.
Formada en Fashion Business en el Fashion Institute of Technology de Nueva York, donde también realizó prácticas en firmas como Loewe y Brunello Cucinelli, comenzó su carrera profesional como modelo en 2025 de una manera inesperada. Un vídeo de TikTok grabado durante un viaje a Venezuela llegó a manos de un agente de Ford Models, que se puso en contacto con ella mientras se encontraba en Menorca y le ofreció un contrato. Poco después debutaba sobre la pasarela internacional abriendo el desfile de Versace en Milán, coincidiendo con el estreno de Dario Vitale como director creativo, y posteriormente desfilaba para Isabel Marant en París así como para Balenciaga o Jacquemus.

Apenas un año después de aquel comienzo, Moragas ha sumado a su currículum uno de los desfiles más mediáticos del mundo, compartiendo escenario con algunas de las grandes supermodelos internacionales. En Los Ángeles participó en el segundo segmento del espectáculo, durante la actuación de la cantante country Megan Moroney, luciendo un delicado camisón en tono malva. La española recorrió la pasarela junto a la modelo georgiana Mathilda Gvarliani, que vestía un diseño rosa pastel, en una de las partes más románticas de la noche. Su participación supone un nuevo paso en una carrera que, pese a su corta trayectoria, ya incluye algunas de las firmas más importantes de la industria.
Un desfile inspirado en las cuatro estaciones y el regreso del espectáculo
La dirección creativa de esta edición estuvo a cargo de Adam Selman, que articuló el espectáculo alrededor de las cuatro estaciones del año, con dos interpretaciones del invierno y un segmento específico dedicado a PINK. Según explicó el creativo, esta estructura permitió desarrollar diferentes universos visuales a través de las prendas, los materiales y las alas que acompañaban a las modelos. Los motivos florales dominaron los primeros estilismos, mientras que otras partes del desfile incorporaron elementos metálicos, texturas brillantes y composiciones inspiradas en la nieve.
La propuesta recuperó el carácter escenográfico que convirtió al Fashion Show en uno de los acontecimientos más comentados del calendario de la moda. A diferencia de una pasarela convencional, el desfile de Victoria’s Secret siempre ha buscado construir un imaginario propio en el que la lencería convive con grandes piezas de fantasía, actuaciones musicales y una puesta en escena deliberadamente excesiva. Ese planteamiento, que durante años contribuyó a su popularidad, sigue siendo uno de los elementos que distinguen a la firma, incluso en un momento en el que se ve obligada a revisar algunos de los valores estéticos con los que construyó su éxito.

Diversidad de cuerpos en Victoria’s Secret 2026
La diversidad volvió a ocupar un lugar importante en el desfile de Victoria’s Secret 2026. La presencia de modelos como Ashley Graham, Paloma Elsesser y Precious Lee, reconocidas por su contribución a una mayor representación de las tallas grandes en la industria, compartió protagonismo con figuras como Alex Consani, una de las modelos transgénero más destacadas de la actualidad, y con supermodelos veteranas que superan los 40 años. La combinación de distintas edades, orígenes, identidades y tipos de cuerpo refleja una evolución evidente respecto a los años en los que el universo de los ángeles se construía alrededor de unas proporciones físicas mucho más homogéneas.
Victoria’s Secret recibió numerosas críticas por la escasa diversidad de sus modelos y por promover un ideal de belleza que parecía excluir a buena parte de las mujeres a las que vendía sus productos. La polémica por las declaraciones de antiguos directivos sobre las modelos transgénero y de tallas grandes, junto con el descenso de audiencia y otros problemas de reputación, contribuyó a cuestionar la vigencia del espectáculo antes de su cancelación en 2019. Desde su recuperación en 2024, la marca ha tratado de modificar esa imagen incorporando perfiles que anteriormente tenían muchas menos posibilidades de formar parte de su pasarela.
Sin embargo, una mayor diversidad no implica necesariamente que hayan desaparecido los cánones de belleza. Aunque ahora conviven modelos de diferentes tallas y edades, el desfile sigue presentando una selección de mujeres que responden a unas exigencias estéticas excepcionales. Incluso cuando se amplía el concepto de cuerpo aceptado sobre la pasarela, la representación continúa estando muy alejada de la variedad física que encontramos en la vida cotidiana. Se trata de una contradicción que no afecta exclusivamente a Victoria’s Secret, sino al conjunto de una industria que ha incorporado el discurso de la inclusión con mayor rapidez de la que ha transformado sus prácticas.
El último informe de Vogue Business sobre diversidad de tallas en las colecciones internacionales de primavera-verano 2027 permite contextualizar esta realidad. De los 9.283 estilismos analizados en 219 desfiles, el 97,5 % correspondía a las tallas convencionales de pasarela, mientras que las tallas grandes representaban únicamente el 0,5 %. Aunque estos datos no se refieren específicamente a Victoria’s Secret, evidencian que la representación corporal sigue siendo una cuestión pendiente en gran parte de la moda internacional.
También conviene reconocer que la moda, y especialmente un espectáculo como el de Victoria’s Secret, nunca ha pretendido funcionar como un reflejo exacto de la realidad. Su atractivo reside, en buena medida, en construir un universo aspiracional. Las alas gigantes, las piezas de lencería convertidas en joyas y las producciones escenográficas forman parte de una fantasía que no está concebida necesariamente para ser reproducida fuera de la pasarela. La alta costura lleva décadas explorando esa misma dimensión de lo extraordinario, donde el valor de una creación no depende de su utilidad ni de que resulte accesible para todo el mundo.
Todo lo que debes saber sobre el comeback de Victoria’s Secret.
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