Diez años de Ribeira Sacra.
Hay festivales que buscan un buen escenario y festivales que ya nacen dentro del mejor escenario posible. El Festival Ribeira Sacra —que este año celebra su décimo aniversario en su decimoséptima edición— es de los segundos: tres días de música en pleno corazón de un territorio candidato a Patrimonio Mundial, entre viñedos heroicos que trepan por las laderas, ríos milenarios y bodegas centenarias. Conciertos en lugares insólitos, travesías en catamarán por los cañones del Sil, catas de vino y gastronomía gallega: aquí el festival se funde con el paisaje hasta que cuesta saber dónde acaba uno y empieza el otro.
El cartel acompaña el viaje. El viernes 24, en las Bodegas Regina Viarum de Sober, la folktrónica de Baiuca —el gallego que ha llevado la música tradicional al club como nadie— comparte noche con el indie-pop de Annie B Sweet y el proyecto conjunto de mariagrep & Mundo Prestigio. El sábado 25, plato fuerte internacional: The Divine Comedy, el pop orquestal y las letras afiladísimas de Neil Hannon, un tesoro nacional británico, seguido de Sidonie, que llega presentando Catalan Graffiti, su primer disco íntegramente en catalán. Y el domingo 26, la mañana se anima con los conciertos gratuitos del Escenario Alhambra en las plazas de Chantada y los santuarios de Sober: Vera Fauna, folclore y neopsicodelia desde Sevilla, entre ellos.
Ese Escenario Alhambra, precisamente, es la mejor prueba de la filosofía de la casa: música gratuita en enclaves con siglos de historia, sin prisa, con una copa de mencía en la mano. Porque en la Ribeira Sacra el tiempo fluye de otra manera, y ese es justo el plan.
Abonos y entradas en festivalribeirasacra.com.