Ibiza tiene la primera Dioriviera de Jonathan Anderson.
No hay verano en Ibiza sin pop-up de Dior. Desde 2019, la maison convierte cada temporada su tienda efímera en la isla en una de las paradas de moda más deseadas del Mediterráneo —Ibiza es, de hecho, su único destino español, en la misma liga que Capri, Mykonos o Saint-Tropez—. La de este año lleva abierta desde junio, pero tiene un motivo extra para peregrinar antes de que cierre: es la primera colección Dioriviera diseñada por Jonathan Anderson…
El estreno trae novedad histórica: por primera vez, Dioriviera suma un armario masculino al femenino. Anderson enriquece el imaginario mediterráneo de la colección con el arte de Christian Bérard, el amor de Monsieur Dior por descubrir nuevos horizontes y los códigos veraniegos franceses. Y la escenografía acompaña: en el exterior, un velero con las velas ilustradas por Bérard hace de hilo conductor; dentro, muebles de ratán, biombos de época, miniaturas de veleros con lazos y conchas convierten la boutique de La Marina en una escapada estival de cuento.
¿Qué se encuentra dentro? Prêt-à-porter de hombre y mujer, los accesorios de la edición, bolsos y piezas de la línea Dior Maison a juego, todo en exclusiva —la colección Dioriviera no se vende online ni en el resto de tiendas del mundo, solo aquí—. El FOMO, garantizado. Parada obligatoria para cualquiera que entienda la moda como parte del paisaje ibicenco: entre yates, luz dorada y ese vaivén despreocupado que solo tiene la isla.
Dior Dioriviera
- Marina Ibiza, Edificio 12 (Paseo Juan Carlos I, 20).
- Abierta hasta finales de octubre; en julio y agosto, todos los días de 10:00 a 24:00.

El atardecer, en Corsario
Y después de la ruta de moda, la isla pide bajar el ritmo con una copa en las alturas. La parada es Corsario Restaurant & Terrace, la terraza del Hotel La Torre del Canónigo en pleno Dalt Vila —el casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad—, con la ciudad amurallada y el Mediterráneo rendidos a sus pies. Cada día, a partir de las 20:00 y coincidiendo con el atardecer, abre sus puertas para prolongar esas sobremesas estivales que solo entiende Ibiza.
La novedad de la temporada es su coctelería de autor, con creaciones que son un plan en sí mismas: Curiosidad (vodka Grey Goose, Campari clarificado y refresco artesanal de pomelo rosa), Calma (gin mediterráneo, reducción de Chardonnay y espuma de hinojo) o Pasión (Patrón Silver, leche de tigre clarificada, hibiscus, Tabasco y una esferificación de mango). Y para los cafeteros, una selección de cinco cafés de especialidad de Costa Rica a Etiopía, cada uno con su puntuación SCA. Todo, si se quiere, como preludio de «El Sueño de una Noche de Verano», su experiencia gastronómica de cuatro actos en dos menús degustación.
En Ibiza todo el mundo persigue el amanecer; los que saben, persiguen el atardecer en Dalt Vila.