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Demna Gvasalia no ha dejado indiferente a nadie con su propuesta “Clones” para Balenciaga primavera-verano 2022. Entre otros conceptos clave, encontramos el hackeo de vuelta a Gucci, una clara exposición de logomanía y un experimento con el mundo de los clones. 

El “hackeo” de Balenciaga por parte de Gucci, que abría el calendario de la moda en enero, llevaba a Alessandro Michele a presentar su versión de las siluetas extragrandes de la marca. Eso sí, vistiéndolas de su monograma y de su identidad. Ayer, 6 de junio, Balenciaga desvelaba su gama para primavera 2022, siguiendo la misma línea creativa, pero a través de una visión donde nada es lo que parece. De hecho, ni los espectadores son reales.

Balenciaga desfigura ahora un bolso de Gucci en el que se lee “THIS IS NOT A GUCCI BAG” o sustituye el monograma de Gucci de la doble G por la doble B. La falsificación en la moda o la moda pirata se convierte, por lo tanto, en un elemento clave en esta historia titulada “Clones”.

“Es una falsificación profunda de un desfile de moda. Lo que vemos online no es lo que es. ¿Qué es real y qué es falso?” El desfile, que parece estar acompañado por un público vestido totalmente de negro, en realidad se desarrolló sin espectadores presenciales. “Es un espectáculo que nunca sucedió, pero la ropa es real, se hizo”, concedía Demna a Vogue.

La presentación está íntegramente modelada por Eliza Douglas, que viste y expone los 44 looks unisex de la colección. El clon abre la pasarela cubierta de pies a cabeza de negro, con la tela drapeada sobre la cabeza. A continuación, se despliegan una serie de piezas que generan contraste con ese patrón neutro a través de vestidos en amarillo eléctrico o siluetas XXL.

Cabe destacar la hoodie de los Simpsons inspirada en las sudaderas gráficas falsas, en la que los personajes llevan las prendas FW20 de la firma, y las cestas de la compra tipo Tesco, que nos trasladan a las vibes originales de Vetements y a su ironización de la moda.

Ahora, más allá de ese discurso, Demna nos hace cuestionarnos la realidad explorando cómo la tecnología / la digitalización está alterando nuestra percepción del mundo “real”, dificultando la diferencia entre ficción y realidad.