READ IN: English

La ropa deportiva de las ligas profesionales sale de su esfera marginal en el diseño, y empieza a jugar en la moda. Las organizaciones deportivas sacan así provecho de la destreza sartorial de sus atletas a través de una serie de colaboraciones con las que elevar su poder económico.

A esa renovación tan esperada del merchandising deportivo se han sumado firmas como Rowing Blazers; que en febrero lanzó una colaboración con la NBA. El resultado: una selección de piezas de diseño, tanto de sastre como deportivas, que evocaban con sutileza la estética colegial americana.

Más allá de la firma de culto de inspiración universitaria, infinidad de marcas de lujo y contemporáneas han abogado por renovar esos códigos restringidos en la esfera deportiva. Elder Statesman, Louis Vuitton y Canada Goose (2016) han ido sumándose al game a través de colecciones con la NBA. Mientras que Gucci y Polo Ralph Lauren hicieron lo mismo pero de la mano de la MLB.

Rowing Blazers x NBA

Pero aquí el deporte no se casa exclusivamente con el lujo. Otras firmas como la marca de bolsos nana-nana (con la NBA), o BaubleBar y H&M participaron asimismo en ese juego de liberación en la moda deportiva, asociándose con la NFL.

Hablamos, en este contexto, de libertad porque hace no muchos años, en 2005, ligas como la NBA establecían unos códigos de vestimenta muy estrictos: un uniforme que exigía a los deportistas a llevar un “atuendo informal, de negocios” en los partidos. Se prohibían accesorios como cadenas o colgantes, así como cualquier tipo de prenda para la cabeza.

Gucci x MLB

A lo largo de los 15 años siguientes hemos podido ver como los atletas han ido rompiendo todas esas barreras estilísticas, haciendo de los pre/post-partidos una alfombra roja. Ahora esos productos estilizados por los jugadores influye directamente en los resultados de las marcas, que, evidentemente quieren establecer esa coalición creativa con las ligas.

THE FASHION GAMERS

En este mismo universo, una de las colaboraciones más significativas es, sin duda, la de Louis Vuitton y la NBA. Este mes de mayo, lanzaban su nueva colección, creada por Virgil Abloh, que rendía tributo al apogeo de la liga en los 90.

En la esfera minorista, la marca de accesorios Baublebar también presentaba este mismo año su propia colección de joyas de la NBA y la NFL. La firma desarrolló piezas para cada uno de los equipos de la liga, entre sets de efecto kitsch de collares con colgantes o pendientes y pulseras.

Vemos así como está brotando esa necesidad de la moda, tanto por parte de los aficionados, que ahora se interesan más por la estética, como por las marcas que han detectado un nicho de mercado y están dando a los hinchas esa gran renovación estilística.