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Después de una serie de desfiles por la costa del norte de Italia, Rick Owens regresa a la pasarela de la Semana de la Moda de París para su nueva colección femenina SS22.

El regreso a su casa, el Palais de Tokyo, ha sido tan anhelado como emocionante para todos sus fieles. En medio de una espesa niebla que brotaba de la parte central de la escena, Michèle Lamy, esposa y socia del diseñador, es la encargada de abrir el desfile. De forma simultánea, dos figuras encapuchadas esparcen hojas de jazmín secas sobre los asistentes al desfile.

La colección presenta siluetas esculpidas en faldas abstractas y botas espartanas hasta el muslo con la plataforma clásica de Owens. Tejidos de algodón superpuestos con el nailon más fino que parece flotar en el aire como lo hace la niebla, en honor el nombre de la colección: Fogachine . También, hombreras marcadas y abrigos a modo de capa aparecen en algodón, tul y muselina de seda para exponer el look completo de debajo. Tejidos de mohair multicolor cubren el cuerpo a capas que fluyen sobre los brazos y van hasta la cabeza a modo de capuchas. Las gargantillas brutalistas pertenecen a una colección de joyas producida por Goossens.

Rick no ha querido volver como si nada tras la pandemia. Solo hay que fijarse en su trabajo para apreciar los dilemas que tiene consigo mismo sobre su papel como diseñador y los contrastes que aporta en su visión. Pero en este regreso a casa ha sabido dar valor a lo que siempre hace, haciendo que cada uno de los looks sea lo más Rick Owens posible.

Rick Owens SS22 ha sido algo catártico y hermoso de presenciar, no solo a la altura de la Paris Fashion Week sino incluso más importante, fiel a sí mismo.