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Alessandro Michele sigue transgrediendo todas las fronteras establecidas, y las no establecidas también. Si en su último editorial para la colección Pre-Fall 19 en Selinunte tiró de los personajes más variopintos y eclécticos, punkys y raveros incluidos, en el show de la colección Resort 2020, celebrado en el Museo Capitolini de la capital transalpina, no se ha cortado un pelo y ha recurrido a la misma línea de referencias para recorrer la pasarela.

Un poderoso mensaje inclusivo, en el que el diseñador apuesta por una imagen absolutamente libre, sin prejuicios y en el que el género o la apariencia es tan intrascendente como fundamental.

Gucci sigue con su cruzada por la inclusión total.

Sus propuestas son, como dirían los ahora entendidos, puro Camp. La extravagancia y el feísmo en su máxima expresión, pero también recursos de inspiración grecorromana como togas y ornamentos, Mickeys en bolsos, jumpers y camisetas, estampados imposibles y fino terciopelo, gafas más que oversized, tul, organza y un útero bordado sobre un vestido plisado son algunos de los infinitos elementos que componen una colección cuyo máximo objetivo es el de ensalzar a la mujer y darle un poder que nunca no debió tener en las piezas para féminas.

Para ellos, trajes con reminiscencias western, chandalismo y pantalones de pata ancha, entre otros, para configurar un 2020 que apunta maneras bajo la visión del Director Creativo de Gucci.

Gucci Resort 2020

Colección tras colección, Michele pone sobre la pasarela el horterismo más extremo y lograr que funcione de manera magistral.

Lo que Alessandro haga, bien hecho está.