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Entre las historias destacadas de principios de año, Bottega Veneta incendiaba (y eliminaba) ayer las redes sociales, en un atípico cinco de enero de 2021. Una de las firmas más trascendentales de la era de Instagram cerraba ayer sesión en todas sus plataformas sociales, evaporando un archivo virtual de millones de seguidores que rezan la moda de Daniel Lee. La pregunta es la siguiente: ¿necesita realmente una marca influyente una cuenta de Facebook o Instagram?

Bottega Veneta Fall 2020

La casa de lujo de Kering no se ha pronunciado al respecto. Se plantea si todo esto, más allá de un atentado de hackers, sea producto de una estrategia de marketing. Algo muy signo de nuestra época. Cabe también la posibilidad de haber sido un detox de todo el contenido anterior para poder abrir así una nueva era de Bottega Veneta. Y es que, se convierte en la primera firma de lujo en suprimir las redes, semanas después de la presentación de la colección privada SS21 ‘Salon 01’ en Saddler’s Wells (Londres). ¿Tendrá algún significado encriptado ese 01?

POSIBLES MOTIVOS DEL ÉXODO

Quizás la trama podría seguir esa “estrategia de ausencia” que Daniel Lee había planteado con el show a puerta cerrada de primavera-verano. Lo mantuvo en secreto durante muchos meses antes de ser presentado al público, mientras que el 80% de las marcas los transmitían en live o usaban medios digitales para ilustrar las colecciones. Puede que lo que se pretenda sea volver a un tipo de sociedad secreta en la moda como lo fue Vetements en su tiempo.

En este sentido, Lee nunca ha tenido su propia cuenta de IG. Rara vez concede entrevistas o da un contexto extra a sus colecciones, así como evita grandes audiencias en sus presentaciones. Puede que todo ese secretismo sea el antídoto a una era de sobrexposición o sobrecarga en las redes sociales, un cambio estratégico para conseguir todas las miradas antes de lanzar SS21.

Hayan seguido una estrategia o no, es sorprendente ver como en un sistema en el que sin influencia digital prácticamente no existes, la firma haya decidido emprender un éxodo de todo ese universo virtual. Más que nada, porque precisamente ha elevado su poder gracias a las redes.

Al vivir en una era de tendencias líquidas, nos quedaremos expectantes viendo si este rechazo a la digitalización y las redes sociales se convierte en otra tendencia en sí misma, o si volveremos a consumir moda como en el pasado. ¿Ha iniciado ya Bottega Veneta la des-digitalización del sector?