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Los asistentes al último show de Dior Homme fueron recibidos por un robot de 12 metros de altura firmado por el artista japonés Hajime Sorayama. Una nueva demostración de que la era Kim Jones no es solo moda.

Hajime Sorayama

Abrimos 2018 con un nuevo director artístico al frente de Dior Homme y lo cerramos con su consagración como diseñador capaz de componer la simbiosis perfecta entre arte y moda. Kim Jones ha contado con las creaciones de Sorayama para presentar la colección Pre-Fall 2019. Aunque no es nada nuevo que Dior ponga sus ojos en el arte nipón. La firma continúa con una de sus líneas características – muchas flores y diseños inspirados en prendas japonesas.

Hajime Sorayama comenzó creando ilustraciones inspiradas en las fotografías que veía en Playboy o Penthouse y dio su salto definitivo a la fama cuando añadió tintes futuristas a sus creaciones. En los setenta ya era el maestro de los robots sexys, una idea que surgió bajo la premisa de diseñar un robot basado en C-3PO que no violara los derechos de autor – y que hoy día pueden disfrutar los visitantes del MoMa. Con este arranque, comenzó a desarrollar una firma artística basada en la unión entre el sexo y la tecnología.

En 1983 publicó Sexy Robot, libro que recopila sus ilustraciones de robots con siluetas femeninas. No solo nos aporta un placer estético, también hay implícita una invitación a la reflexión. Sus androides cumplen los cánones occidentales de belleza y a la vez transmiten la frialdad y artificiosidad propia de una máquina de metal.

También fue el autor del prototipo de AIBO, el famoso perro robot de Sony que recordamos por ser la primera mascota de inteligencia artificial del mundo. Sean o no sus pretensiones, su arte nos gusta y nos asusta: necesitamos el cariño y la obediencia de una mascota, pero huimos de la responsabilidad de dar cuidados y atención. También ha colaborado en el mundo del cine, en películas como The Humanoid (1979), Braindead: tu madre se ha comido a mi perro (1992) o Camioneros del espacio (1996); y con la música, creando la portada del álbum Just push play de Aerosmith.

Tampoco ha sido esta su primera incursión en la industria de la moda. Algunas marcas como Forever 21 ya contaron con sus ilustraciones para adornar prendas de colecciones cápsula, pero su colaboración más icónica fue sin duda el famoso body-armadura que diseñó en los noventa para Thierry Mugler, profeta del futurismo y predicador de la feminidad más vanguardista.

El nuevo homenaje a la feminidad de Dior viene esta vez en forma de androides pin-up: sexualidad femenina, futurista y atemporal.