Durante los últimos meses, Juicy BAE ha ido articulando un minucioso regreso a las raíces del género urbano, desvelando pistas de un proyecto que finalmente se materializa en Perreando a Escondidas. Esta nueva mixtape no se limita a replicar fórmulas del pasado, sino que opera como un ejercicio de arqueología musical, reuniendo colaboraciones y sonoridades bajo una fascinación compartida: la memoria colectiva del reggaetón de principios de los dos mil.
El propio título del proyecto evoca una época en la que este sonido circulaba de manera marginal y clandestina, grabado en CD-R, compartido por internet o reproducido en altavoces improvisados, mucho antes de su estandarización y expansión global. La artista andaluza rescata ese archivo emocional para transformarlo en el eje vertebrador de un trabajo donde coexisten el deseo, el humor, la vulnerabilidad y un hedonismo innegociable.
Esa dualidad entre la tradición y lo contemporáneo se manifiesta en «Chin Chin», una colaboración junto a Lorna que recupera el característico punteo melódico que definió a los primeros himnos populares del género. Sobre esta base de corte clásico, Juicy BAE despliega una lírica actual y desacomplejada, donde el sexo se despoja de cualquier tabú. Esta convivencia entre el legado histórico y la vanguardia se acentúa en «Los Monsters», junto a Omar Montes, un corte donde los sintetizadores brillantes y una producción sofisticada aproximan el tema a los códigos de la electrónica actual, sin perder por ello la cadencia original y la crudeza del dembow.
Por otro lado, la dimensión más introspectiva y romántica de la mixtape encuentra su espacio en composiciones como «Gracias a Dios» y «El Precio». La primera se edifica sobre las estructuras de la balada urbana y el desamor latino de medio tiempo. Por su parte, «El Precio» se adentra en los terrenos de la bachata, enriquecida con armonías cercanas al R&B y una interpretación vocal de notable vulnerabilidad. En este corte, la artista condensa una de las tensiones conceptuales más recurrentes de su obra: el conflicto entre la búsqueda de pertenencia y un férreo impulso de autonomía creativa.
«Quieres que sea como tú, pero yo voy a lo mío».
El trayecto hacia las texturas más densas del proyecto se consolida en la sugerente «Porrito en la Playa», junto a Raul Clyde, y especialmente en «FANTASMITA», una alianza con Pablo Chill-E que se posiciona como una de las piezas más oscuras del conjunto. Aquí, las fronteras del reggaetón se diluyen al cruzarse con elementos del trap y el drill.
Finalmente, «Desnuda», en colaboración con Kristina, clausura la mixtape desde una postura de autoafirmación, sostenida por un riff de bajo que subraya la madurez artística de la intérprete. Con Perreando a Escondidas, Juicy BAE demuestra que la actualización del reggaetón clásico no depende de la nostalgia pasiva, sino de la capacidad de entender que, cuando la estructura rítmica y la intuición melódica son sólidas, el género sigue siendo el vehículo más eficaz para canalizar el presente.
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