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Kim Kardashian (@kimkardashian) y la polémica parecen ir de la mano. Desde que decidió aventurarse en el negocio de la moda, las críticas le acompañan en cada proyecto. Ahora por vender fajas moldeadoras para embarazadas porque promueven el bodyshaming.

La primera polémica llegó con el nombre y es que el actual Skims iba a llamarse Kimono. Es original pero, sinceramente, ¿a quién se le ocurre?

Ahora, Kim Kardashian ha decidido ampliar su gama de ropa interior y shapewear a embarazadas. Aunque su propósito era aportar soporte y comodidad a aquellas personas que estén esperando un bebé o ya lo hayan tenido, mucha gente no lo entendió así.

Miles de personas se echaron a Kim por vender estas fajas ya que son realmente apretadas y resultan incómodas de llevar cuando estás embarazada — además de ser peligrosas. Otros lo entendieron como un intento de cambiar el cuerpo para que resulte “más estético”.

La celebrity tuvo que explicar a través de un story de Instagram que en ningún caso quiere poner en peligro a las embarazadas sino ayudarlas a llevar una vida más fácil y cómoda.