A casi dos décadas de la muerte de Michael Jackson, su nombre vuelve a ocupar titulares por motivos que poco tienen que ver con la música. Cuatro hermanos —Edward, Dominic, Marie Porte y Aldo Cascio— han presentado una demanda federal en Los Ángeles contra el patrimonio del artista. En el documento judicial aseguran que el cantante los habría drogado, violado y agredido sexualmente durante más de diez años. Según afirman, los hechos habrían comenzado cuando ellos tenían apenas seis y ocho años.
Según el documento presentado ante la corte federal de Los Ángeles, los demandantes describen a Jackson como «un depredador sexual infantil en serie«. Afirman que habría mantenido una relación abusiva con ellos durante años. El relato de los hermanos Cascio coincide con el de otras supuestas víctimas. Según la demanda, el artista utilizaba su enorme influencia para ganarse su confianza y aislarlos de su entorno familiar. También aseguran que les facilitaba alcohol y sustancias antes de los presuntos abusos.
Los demandantes también señalan distintos lugares donde habrían ocurrido las agresiones. Entre ellos aparece la famosa propiedad de Neverland. También mencionan residencias privadas vinculadas al entorno del cantante. En la demanda se citan la casa de Elizabeth Taylor en Suiza y la de Elton John en Reino Unido. Los hermanos reclaman una indemnización de 200 millones de dólares por los daños físicos y psicológicos que aseguran haber sufrido.
El caso llega en un momento delicado para el legado del llamado ‘Rey del Pop’. El esperado biopic Michael, centrado en la vida del artista, tiene previsto estrenarse en abril. La película volverá a poner bajo el foco su carrera y algunos momentos clave de su trayectoria, como la creación de Thriller. Sin embargo, esta nueva demanda vuelve a poner sobre la mesa las acusaciones que han perseguido a Jackson durante décadas.
La respuesta del entorno del artista
Desde el otro lado, el patrimonio de Michael Jackson —representado por el abogado Martin Singer— ha calificado la denuncia como una «maniobra desesperada». Según su equipo legal, las acusaciones carecen de fundamento y forman parte de una estrategia para obtener dinero del legado del artista.
La situación se complica aún más porque la familia Cascio ya había alcanzado un acuerdo con el equipo de representación de Jackson en 2020, tras el impacto mediático del documental Leaving Neverland. En aquel momento, se pactó una compensación económica para evitar un juicio. Ahora, los demandantes aseguran que ese acuerdo fue «ilegal» y que su verdadero objetivo era comprar su silencio, un punto que probablemente será clave si el caso avanza en los tribunales.
Retiran tres canciones de Michael Jackson por dudas sobre su autenticidad.
Sigue toda la información de HIGHXTAR desde Facebook, Twitter o Instagram