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Un año más tarde del suceso, Olivier Rousteing ha conseguido abrirse a sus seguidores a través de un profundo mensaje en el que reflexiona sobre la vida, la moda y las inseguridades que le atormentan.

El 9 de octubre de 2020 una chimenea explotó en la casa de Olivier, director creativo de Balmain, provocándole graves heridas y quemaduras en todo el cuerpo. Después de mantenerlo en secreto durante un año, este fin de semana por fin se abrió al público y compartir su experiencia.

A través de una imagen en la que aparece él mismo envuelto con vendas y los brazos enyesados, compartió en Instagram los sucesos ocurridos: «Finalmente me siento preparado para compartir esto. He estado ocultando esto durante demasiado tiempo y es hora de que lo sepáis. Me desperté a la mañana siguiente en el Hôpital Saint Louis de París. El talentoso personal de este famoso hospital, que estaba tratando un número increíble de casos de COVID en ese mismo momento, me cuidó de forma increíble. No puedo agradecérselo lo suficiente.»

El diseñador confesó también que intentó mantener lo ocurrido en secreto en todo momento, evitando las entrevistas, ocultando su cuerpo y escondiéndose del público. Asegura que se sentía avergonzado por sus heridas y quemaduras debido a «la obsesión por la perfección que caracteriza la moda» y a sus propias inseguridades.

Tras un largo año de recuperación tanto física como mental, Olivier se complace en asegurar que ahora esta «curado, feliz y sano». Todo este tiempo también le ha servido para reflexionar sobre las redes sociales y su capacidad para transmitir mensajes. Esto fue lo que le impulsó a hacer pública su historia.

Amigos cercanos, entre los que se encuentran Donatella Versace, Kim Kardashian o Kim Jones, no tardaron en mostrar su apoyo a Rousteing.