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El dúo Miuccia Prada y Raf Simons sigue construyendo un diálogo creativo emocionante para la era hipermoderna. Algo que volvieron a reflejar en la última colección primavera-verano 2022 de Prada presentada simultáneamente en la pasarela de Milán y Shanghái.

Prada SS22

La contaminación estética y expresiva entre los co-directores creativos vuelve a crear historias que trascienden y reinventan la moda. En este sentido, el desfile se celebraba por primera vez de manera simultánea en dos continentes; dos pasarelas gemelas con modelos sincronizados que lucían los mismos looks al mismo tiempo, como una especie de oda a la comunidad y a la unión entre las personas.

La colección en sí se convirtió en una «investigación de lo que significa hoy en día la seducción”, en una “seducción a través de la reducción”, según las notas del desfile. El resultado declinó en una exposición del arte del striptease, en el sentido de reducir las prendas a formas más simples y naturales.

EL ARTE DE LA SEDUCCIÓN SARTORIAL

El diálogo entre el cuerpo y la ropa como propia naturaleza de la sensualidad tejían la narrativa de la propuesta a través de la sastrería y chaquetas sujetadas con cordones sueltos en el pecho que dejaban entrever la belleza del cuerpo. En el mismo imaginario, minifaldas construidas con raíles de seda y suéteres de punto le daban forma a la pieza con detalles de corsetería incorporados.

Aunque también coexistió la fluidez de las prendas. Vestidos con forma de saco por encima del tobillo, minifaldas minimalistas de satén con colas que se arrastraban o los blazers XXL daban poder y significado a la colección centrada en la moda concisa.

Toda esa sucesión de vestidos de noche, copas de sujetador y sastrería del pasado se reexaminaba por los diseñadores para darle un significado actual. Pero quien mejor que Simons para esclarecerlo: «Estas cosas que son históricamente bellas, son interesantes, pero queremos perturbarlas. Un vestido de noche, por muy bonito que sea, parece una irrealidad». Su intención fue «hacerlas sentir relevantes para el siglo XXI, para las mujeres de ahora. Queremos disfrutar de la belleza, pero de una forma que no tenga que ver con el pasado. Se trata de la actualidad […] Estas prendas pueden llegar a ser complicadas: vestidos de noche, trajes históricos. Queríamos hacerlo sin complicaciones, fácil. Que se sienta moderno». Y lo consiguió.