READ IN: English

Porque no todo es Tesla en el universo de Elon Musk, os contamos su proyecto  más ambicioso y con el que podría cambiar la historia de la humanidad y la forma de desplazarnos. SpaceX es una realidad que nos  incumbe a todos.

SPACEX

La excéntrica personalidad del billonario sudafricano es un fiel reflejo de cómo se la pela por completo todo convencionalismo que se le ponga delante. Tras lograr entrar en la prestigiosa Universidad de Stanford para su posgrado, no tardó ni dos días en abandonarla para iniciar su exitosa carrera empresarial. Junto a su hermano fundaría en 1995 Zip2. Esta web desarrolló una guía urbana en internet, con mapas, direcciones y páginas amarillas. Consiguió contratos con The New York Times o el Chicago Tribune entre otros antes de ser adquirida por Compaq. 340 millones tuvieron la culpa.

Con el bolsillo bien lleno – se llevó 22 millones por el 7% que poseía de Zip2 – fundó X.com en 1999. Este proyecto consistía en un servicio financiero online con un sistema de pagos vía email. ¿Os suena? Un año después se fusionó con Confinity, una compañía de software de Silicon Valley. Confinity tenía un servicio de transferencias llamado PayPal, el cual fue el foco de desarrollo tras la alianza con X.com. Eso ya os va sonando un poco más. Finalmente, esta compañía resultante tomaría el nombre del hoy ultra famoso servicio financiero y fue adquirida por eBay por 1,5 billones de dólares en 2002.

Ese mismo año, Musk y unos amigos decidieron ir a Rusia a comprar un misil balístico intercontinental. Sí, hay quién se va a Rodeo Drive o a Saint Honoré de shopping y luego está el bueno de Elon que hace un shopping diferente. Su único objetivo era despertar de nuevo el gusanillo por la exploración espacial. Tras distintas desavenencias en Moscú con su proveedor, decidió que él construiría sus cohetes. Por falta de dinero no iba a ser. Ahí nació SpaceX (@spacex)

SPACEX

El principal objetivo de SpaceX es la exploración de Marte y la realización de viajes espaciales tanto turísticos como de exploración científica.

La carrera hacia el Planeta Rojo que emprendió el fundador de Tesla (@teslamotors) tenía como fecha de conquista el año 2010. En esos cálculos no anduvo tan fino. Fue en 2010 cuando su Falcon1 orbitó la Tierra por primera vez. 

En los últimos diez años hemos visto el tremendo crecimiento de SpaceX y cómo su relevancia crecía cada vez más. En este tiempo no sólo ha desarrollado sus propios cohetes capaces de viajar al espacio, sino que se ha convertido en aliado esencial de la Estación Espacial Internacional. Sus misiones de reabastecimiento de ésta no son las únicas que los Falcon9 han realizado. El lanzamiento de satélites por parte de empresas y gobiernos ha sido una de sus tareas más importantes en estos últimos años. Ya son más de 50 misiones las que han realizado los famosos cohetes de Elon Musk.

¿Y porqué son tan importantes estos Falcon9? La explicación es muy sencilla. Cuando hemos visto las míticas imágenes de despegues de cohetes de la NASA, una nos queda en la retina siempre: El desprendimiento de la parte inferior del mismo cuando el cohete inicia la órbita. El Falcon Heavy es una nave formada por tres Falcon9 unidos entre sí. De estos tres aparatos, dos hacen las veces de propulsores y el de en medio es el que finalmente es impulsado al espacio. La particularidad de los Falcon9 que se desprenden del Heavy, es que éstos vuelven a su base de lanzamiento. Para que entendáis mejor lo que os intentamos decir, mirad este vídeo del test de vuelo de 2018.

Seguramente muchos de vosotros sólo recordarais la parte del Tesla Roadster rojo con un astronauta al mando. No era una campaña publicitaria extravagante, era el futuro de la industria aeroespacial.

Para que se entienda la importancia de la incursión de SpaceX en la conquista de lo extraterrestre, el 27 de Mayo tendrá lugar el acontecimiento que, sin duda, cambiará la historia de la compañía y de la NASA (@nasa) para siempre. Por primera vez desde 2011, la agencia espacial americana enviará nuevamente astronautas estadounidenses a bordo de cohetes estadounidenses desde suelo estadounidense. Además, es la primera vez en la historia que una empresa privada envía astronautas de la NASA a una misión, a la vez que es también el primer viaje tripulado de la compañía de Musk.

Por fin la agencia americana dejará de depender de Rusia para sus misiones, y de paso ahorrarse 80 millones por tripulante en cada viaje. La cápsula espacial Crew Dragon será la encargada de protagonizar tan épico momento para la historia y será propulsada por un Falcon9. Bob Behnken y Doug Hurley serán los tripulantes que despegarán desde el legendario Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida. Fue aquí de donde partió la última expedición de la agencia espacial americana. Es aquí donde se inicia una nueva etapa en la historia de la exploración de lo desconocido.

SPACEX

El proyecto más ambicioso del emprendedor nacido en Pretoria está en marcha y todo apunta a que el futuro será brillante.

Todos atentos el día 27.