La imagen de Lionel Messi sosteniendo a Lamine Yamal cuando apenas era un bebé pasará del calendario benéfico al mercado de los coleccionables. Porque, cuando internet convierte una casualidad en algo icónico, siempre aparece alguien dispuesto a imprimirla, numerarla y venderla.
En 2007, Lionel Messi tenía 20 años, comenzaba a construir su leyenda en el FC Barcelona y todavía podía participar en una sesión de fotos sin que terminara siendo todo monetizable. Lamine Yamal, por su parte, tenía solo unos meses y unas probabilidades estadísticamente ridículas de acabar siendo una de las grandes figuras del fútbol mundial. Casi dos décadas después, Topps convertirá la fotografía viral de Lionel Messi sosteniendo a un bebé Lamine Yamal en una carta coleccionable conmemorativa.
Qué es Topps y por qué convierte esta foto en una carta
Para quienes no tengan una habitación llena de cromos, Topps es una histórica compañía estadounidense especializada en tarjetas coleccionables deportivas y productos vinculados al entretenimiento. La marca se ha convertido en uno de los grandes nombres del sector gracias a sus colecciones de béisbol, fútbol, baloncesto y otras competiciones.
Una carta coleccionable es una tarjeta impresa que incluye la imagen de un deportista, información sobre su trayectoria y, dependiendo de la edición, elementos exclusivos como firmas, fragmentos de camisetas, numeraciones limitadas o fotografías especiales. Algunas se producen en grandes cantidades. Otras aparecen en ediciones muy exclusivas.
De calendario solidario a reliquia del fútbol
La fotografía no nació como una elaborada campaña sobre el relevo generacional del FC Barcelona, aunque ahora resulte tentador fingir que alguien escribió el guion con 17 años de antelación.
La sesión formaba parte de un calendario benéfico desarrollado por el diario catalán Sport junto a UNICEF y la Fundación FC Barcelona. El proyecto reunía a jugadores del primer equipo con niños y familias de Cataluña para recaudar fondos y dar visibilidad al trabajo de la organización.
La familia de Lamine Yamal llegó hasta allí después de resultar seleccionada mediante una rifa celebrada en Rocafonda, el barrio de Mataró en el que creció el futbolista. El azar decidió que el bebé fuera emparejado con Messi, que por entonces era una estrella emergente y no el tótem futbolístico, comercial y cultural que conocemos hoy.
Durante años, la fotografía permaneció como una curiosidad familiar y una pieza prácticamente desconocida del archivo deportivo catalán. Todo cambió cuando Lamine Yamal irrumpió en el fútbol internacional y la imagen comenzó a circular masivamente en redes sociales.
Messi y Lamine Yamal: una coincidencia demasiado perfecta
La potencia de la fotografía reside en que nadie entendía todavía lo que estaba fotografiando. Messi no sabía que sostenía a uno de los futuros grandes talentos surgidos de La Masia. La familia de Yamal tampoco podía imaginar que aquel jugador tímido de 20 años terminaría convertido en uno de los mejores futbolistas de la historia.
La escena conecta dos generaciones del FC Barcelona. Por un lado, Messi, símbolo de la etapa más celebrada del club. Por otro, Lamine Yamal, presentado como el rostro de su presente y de su futuro. Entre ambos, una bañera de plástico, una iniciativa de UNICEF y la capacidad del fútbol para convertir cualquier casualidad en una parábola.
Todo lo que no viste de la final del Mundial 2026 dentro (y fuera) del césped.
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