Así construyó A24 su propio Supreme para cinéfilos.
Cuando Dior anunció su alianza con A24, muchos vieron nacer una unión insólita entre alta costura y cine independiente. Pero quien haya seguido de cerca a la productora sabe que esto no salió de la nada: A24 llevaba años cocinando su propia religión del merchandising, con una estrategia que bebe más de Supreme y el streetwear de culto que de cualquier estudio de Hollywood. Antes de las camisetas firmadas por Jonathan Anderson, ya existía un ecosistema pensado para convertir a sus espectadores en algo parecido a una secta con buen gusto estético.
El Club AAA24: pagar por ser el primero
La pieza central de esa estrategia es AAA24, el programa de membresía de la A24 Shop. La idea es sencilla y muy efectiva: los suscriptores pagan una cuota mensual a cambio de acceso anticipado a los lanzamientos de ropa y objetos de colección, adelantándose al resto del público antes de que las piezas se agoten (porque, spoiler, siempre se agotan). A eso se suman detalles pensados para alimentar el fanatismo, como postales coleccionables y regalos exclusivos que llegan directamente a casa de los socios. No es solo comprar merchandising, es sentirse parte de un club exclusivo, con toda la parafernalia identitaria que eso implica.
¿Y qué vendía A24 antes de todo esto?
Aquí está la clave de por qué la marca funciona tan bien entre cinéfilos: su catálogo original, que sigue en pie de forma totalmente independiente a las colaboraciones de lujo, está dividido en categorías que parecen diseñadas por y para el público más devoto del cine de autor.
Por un lado están los libros y guiones, con ediciones especiales en tapa dura de películas ya convertidas en objeto de culto. La de Hereditary, por ejemplo, incluye una introducción de Bong Joon-ho, un ensayo de Leslie Jamison y el shot list escrito por el propio Ari Aster: menos merchandising, más objeto de coleccionista. Por otro lado está la ropa temática, que ha ido mucho más allá del logo básico: sudaderas con «Priscilla» bordado en el pecho para la película de Sofia Coppola, parches bordados de Midsommar o camisetas de Talk To Me, Spring Breakers o Pearl que se agotan casi al mismo ritmo que se publican.


Pero donde A24 realmente se pone interesante es en los coleccionables de nicho, ese terreno donde cada película encuentra su objeto de culto particular. Uncut Gems tuvo su propio collar con colgante dorado, casi una réplica del amuleto de la suerte de Howard Ratner; Midsommar llegó a tener su propio incensario en lista de espera; y sí, existe una vela aromática de A24 pensada para oler, literalmente, a terror psicológico.

El caso más extremo, eso sí, llegó con Marty Supreme: la cazadora deportiva diseñada junto a Doni Nahmias que Timothée Chalamet se dedicó a repartir entre «grandes figuras» como Tom Brady o Kendall Jenner, convirtiéndola en uno de los objetos de moda más deseados de 2025. Y más recientemente, la sudadera de The Drama, con las caras de Zendaya y Robert Pattinson y campanas de boda bordadas, se agotó en apenas una hora tras presentarse en la particular capilla de bodas que A24 montó en Las Vegas. A esto se suman los zines y ediciones físicas, con revistas temáticas impresas y Blu-Rays cuidados hasta el último detalle de diseño, que convierten cada lanzamiento en un mini evento por derecho propio.


Del culto indie al lujo, sin perder la esencia
Con Dior ya instalado como socio de proyectos como el Cherry Lane Theatre, el merchandising de A24 ha dado el salto definitivo al terreno del lujo. Pero lo interesante es que la tienda original no ha desaparecido ni se ha diluido: sigue siendo el espacio de referencia para quienes entienden el cine de autor como una forma de identidad, no como un simple consumo de fin de semana.
Al final, lo que A24 ha conseguido —mucho antes de que Dior se fijara en ellos— es lo mismo que logró Supreme en su momento: convertir la escasez y la pertenencia en el verdadero producto. La ropa y los objetos son solo la excusa.
Todos son Jonathan Anderson: así es la jugada con la que Dior se cuela dentro de A24.
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