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La revolución textil empieza por el concepto phygital y su simbiosis entre lo físico y virtual en un mismo espacio. Dentro de ese imaginario, deslumbran una serie de innovaciones como la identidad digital vinculada a los artículos de moda, que supondrá un antes y un después en una industria en vías de sostenibilización.

Eon digital ID

El hecho de dotar a cada producto su identidad digital abre paso a numerosas ventajas tanto para las marcas como para los buyers. Todo empieza por escanear el código QR de la prenda, que conducirá a la página web con información sobre el artículo: desde los materiales utilizados hasta sugerencias de estilo o ventajas. En esa misma web, se podrá incluso enlazar con un socio de reventa, y comprobar la autenticidad de ese artículo viendo los propietarios anteriores que se remontan a su fabricante.

Ese afán por dotar a los productos de identificaciones digitales también puede extrapolarse al uso de etiquetas RFID para el seguimiento del inventario en un almacén vinculado a la tecnología blockchain. Aún así, por el momento, asignar esas ID a artículos fabricados en cantidades limitadas como relojes de lujo se trata de una tarea sencilla. Sin embargo, implementar esa virtualización en grandes firmas se complica por el momento.

Virtualización y sostenibilidad

Infinidad de empresas emergentes ya están adelantándose al futuro a través de la creación de productos físicos con gemelos digitales o NFT asociados, como la nueva concept store phygital WOW, Lablaco o Arianee. Un método que asimismo utiliza el Consorcio Aura Blockchain, una organización sin ánimo de lucro formada por grandes empresas de lujo, como LVMH, Prada y Cartier.

WOW Concept

Las marcas ya disponen de gran parte de la información necesaria para dotar a sus productos de una identidad digital básica en sus sistemas de gestión de inventarios, incrustándola en un código QR, un chip NFC o en una etiqueta RFID, dependiendo del producto.

Empresas como Eon también están experimentando con esta transición hacia el mundo digital, introduciendo en su plataforma y sus productos información sobre sostenibilidad, sugerencias de estilo o mediación con recicladores textiles en el caso de que esos artículos ya no puedan venderse.

Retos que desbloquear

Alguna de las dificultades a las que se enfrentan los creadores de identificaciones digitales es hacerlas lo más funcionales posibles; traduciendo la moda física en la web 3.0 y sumergiéndola en un modelo descentralizado en el que el consumidor, el producto y el minorista no tengan que habitar el mismo espacio.

La idea aquí radica, por lo tanto, en que todos los productos posean una identidad propia y digitalizada con la mayor información posible para seguir construyendo un nuevo paradigma sostenible y circular.

Créditos imagen destacada:

@johwska the dress in movement with @dapper_labs and @the_fab_ric_ant.

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