READ IN: English

Como parte de la campaña publicitaria de la nueva colección FW 2018 de Supreme, que sale a la venta el próximo 16 de agosto, la marca de skate colocó su logo nada más y nada menos que en la portada del New York Post.

New York Post x Supreme

New York Post x Supreme

Pero lejos de ser una simple acción promocional, esta edición del periódico del 13 de agosto, (que se pudo comprar por 1 dólar, precio habitual del rotativo americano), se ha convertido en un artículo viral más dentro del mundo de Supreme. El editor y CEO del diario, Jesse Angelo, determinó que “la colaboración del New York Post de hoy con Supreme es una verdadera pieza de coleccionista.” Tras unas horas, en el mismo día, ya se podía encontrar en portales online desde 5 a 100 dólares.

Y es que la marca, además de ropa, ha creado un conglomerado de ítems icónicos y exclusivos que han ayudado a hacer de la firma un objeto de culto con muchos, muchos fans alrededor del mundo. Entre ellos mecheros, cantimploras o hasta guitarras eléctricas.

Supreme x NY Post

La gente (entre ellos muchos jóvenes) corrió a los quioscos para hacerse con esta edición del New York Post casi única. Sin duda alguna, muchos de ellos no habían comprado un periódico en su vida. La versión online de esta cabecera apuntó que “en la madrugada del lunes, Supreme publicó un video de Instragram de su edición para coleccionistas en el Bronx, y los usuarios inmediatamente comenzaron a comprar y vender las codiciadas copias.

Los esfuerzos para captar más lectores y aumentar las ventas en el sector de los medios (sobretodo impresos, que no levantan cabeza tras la crisis) han llegado hasta el punto de sustituir las portadas de noticias con anuncios, como hemos podido ver en España en puntuales ocasiones.

Sin embargo, además de hacer caja, ¿qué gana el New York Post? Pocos compradores leerán el contenido del interior del periódico. Lawrence Schlossman, el director de marca de la web de reventa de moda Grailed, donde se pudo comprar el periódico, etiquetó a esta colaboración de “histórica”, según reveló al New York Times. “Aquí tenemos la marca de moda más neoyorquina cubriendo el periódico más neoyorquino“, añadió. Así que una simple publicidad, podría considerarse también una redirección de la imagen para conseguir una llamada de atención al público más joven.