Sé lo que hicisteis el último Primavera Sound.
Mucho antes de que el término street style formara parte del vocabulario habitual de la moda y las tendencias, el fotógrafo Ramiro E ya recorría festivales de música con la cámara apuntando hacia donde casi nadie miraba, el público. Desde el primer FIB en 1995 hasta las últimas ediciones de Primavera Sound, ha construido un archivo único centrado en los asistentes, sus códigos estéticos y, sobre todo, en la búsqueda de la personalidad.
Lejos de perseguir tendencias, Ramiro E sigue buscando aquello que distingue a alguien del resto. Aprovechando su reciente paso por el Primavera Sound, hablamos con él sobre cómo han evolucionado la cultura de festivales y sus públicos bajo su intransferible mirada, que lleva tres décadas observando la evolución de toda una escena que, en su masificación, aún encuentra momentos de singularidad.

HIGHXTAR (H) – ¿Qué te llama la atención para sacar una foto a alguien?
RAMIRO E (R) – Me gustaría pensar que no es un tema ni de ropa ni de tendencia, sino de encontrar una conexión y de ir creando un discurso, un collage visual que refleje lo que es la experiencia de asistir como público al Primavera Sound. Durante el festival me convierto en mi propio editor, mezclo ideas que tengo en la cabeza con mi ‘intuición’. El factor azar es muy importante, cruzarme a alguien en el momento y en el lugar adecuado también influye.
(H) – ¿Y la gente qué tal te responde?
(R) – Ayuda mucho el contexto de encontrarnos en un festival. Responden muy bien en una gran mayoría, más del 90%. Hay gente que no, y también lo entiendo. Como me dijo un chico: “No, yo low profile”. Después, obviamente, hay gente estirada y gente muy entregada. Hay de todo. Me gusta cuando fotografío a gente muy joven, que seguramente están asistiendo a su primer festival y que me transmiten en la foto su ilusión, la energía y espontaneidad.
(H) – Llevas tres décadas en esto. ¿Cómo abordas el trabajo después de tanto tiempo?
(R) – A pesar de llevar tantos años, me gusta pensar que conservo la ilusión como si fuera el primer día. La verdad es que soy muy tímido, esa es la gran ironía, porque cuando saco fotos manifiesto una cierta seguridad y buen rollo, y por eso la gente responde bien. Las buenas fotos vienen de ahí, de esa sintonía con la gente. Pero sigo teniendo cierto punto freak, que también me gusta. Y me gusta mantener cierta humildad, como la de alguien que está empezando.

(H) – ¿Qué es lo que hace diferente el Primavera Sound?
(R) – La gente es muy hater, muy crítica, yo también lo puedo ser, aunque prefiera no manifestarlo. Pero busco sacar el lado interesante, positivo o divertido de lo que otra gente criticaría. Como, por ejemplo, que todo el mundo, en la edición del año pasado, fuera vestido de Charli XCX / Brat Summer o de Chappell Roan. Se critica mucho que el Primavera Sound se haya convertido en un evento para público extranjero y no para la gente de aquí. Para mí lo ‘bueno’ que tiene eso es que me permite sentir como si estuviera viajando por el mundo, analizando tendencias pop. El festival se ha globalizado, pero a la vez permite manifestar estilos y personalidades muy variadas y concretas, que cambian cada año. Este año ha habido una vuelta al indie más tradicional, y ha atraído a cierto público underground, cosa que agradezco.
(H) – En la era de la imagen en movimiento, ¿qué sentido le das al street style fotográfico?
(R) – Yo soy de otra generación, todo hay que decirlo. Y no pienso tanto en la imagen en movimiento. A pesar de todo, una buena fotografía capta algo que la imagen en movimiento no. Deberían complementarse. Entiendo que el contenido en movimiento, por cuestiones algorítmicas, es lo que manda, pero algo que capta una foto no lo capta un vídeo, y viceversa. Son dos medios diferentes, pero me resisto a pensar que la foto vaya a desaparecer.

(H) – Llevas sacando fotos de street style desde siempre. ¿Cómo empezaste?
(R) – Cuando nadie lo hacía, yo ya estaba ahí haciendolo; nadie usaba por entonces el concepto street style. Empecé en el primer Festival de Benicàssim, en 1995, de una manera muy casual, luego lo fui sistematizando. Acudí a Benicàssim como colaborador de la revista de música Spiral. La primera vez que publiqué una foto fue en esta revista, de un concierto de Babes in Toyland. Pero enseguida me di cuenta de que no me interesaba hacer fotos a los grupos, empecé a darme la vuelta y a dirigir mi objetivo hacia lo que más me interesaba: la gente.

Sigue toda la información de HIGHXTAR desde Facebook, Twitter o Instagram
Podría interesarte…