READ IN: English

El calentamiento global está teniendo un impacto en todos los aspectos de nuestras vidas, incluida la forma en que tenemos relaciones sexuales. 

Hace un mes anunciaron que este sería el verano más caluroso de la historia. Y damos fe de que así es. Unos valores anómalos que nos llegan con las famosas olas de calor que prevén que serán cada vez más intensas y frecuentes a medida que se agrave el cambio climático. Este aumento de las temperaturas afecta a todas las esferas de nuestras vidas: desde nuestra cognición mental hasta nuestra movilidad e incluso, nuestra capacidad para tener relaciones sexuales.

La Escuela de Medicina de Harvard apunta que tener relaciones sexuales se considera una actividad física de «leve a moderada», con un nivel de intensidad similar al de rastrillar o jugar al ping pong. Pero con este calor, incluso los movimientos más suaves pueden resultar agotadores. Te has preguntado: ¿Cómo está afectando este calor a la dinámica de tus relaciones? y, ¿Cómo será la intimidad en un mundo con temperaturas altas permanentes?

No todo es blanco o negro, la ciencia confirma que el clima cálido suele ponernos más cachondos. «La luz del Sol provoca una mayor liberación de serotonina», dice Annabelle Knight, experta en sexo y relaciones. “Cuando nos sentimos felices, es más probable que estemos abiertos a iniciar algún tipo de actividad sexual. También obtenemos vitamina D del Sol lo que está relacionado con un mayor impulso sexual y una función sexual saludable”.

Sin embargo, con los parques áridos, las carreteras ardiendo, los incendios y las sequias, el verano tan caluroso que estamos viviendo se asemeja más a un ‘apocalipsis’ que a una ‘época estival idílica’. Por muy tentador que sea perdernos en el placer nihilista, no se deben subestimar los riesgos que tiene para la salud las altas temperaturas: durante la ola de calor de 2003 en Francia, hubo cerca de 15.000 muertes por insolación o deshidratación.

Dado que se prevé que las olas de calor extremas se conviertan en la nueva realidad, parece ser que nuestra vida sexual sufrirá una transformación un poco radical. Por lo que ya es hora que nuestros gobiernos e instituciones hagan planes a largo plazo para abordar la crisis climática que se acelera cada vez más, ya que invertir en aire acondicionado y en lubricantes que no contaminen solo nos llevará hasta cierto punto del proceso.

Ahora… ¿Tu último orgasmo ha sido una ola, una avalancha o un volcán?





Newsletter