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La industria de la moda odia las etiquetas molestas igual que nosotros. Por eso, las marcas están luchando para quitarlas de las prendas de ropa. 

Diferentes marcas han solicitado eliminar las etiquetas físicas de la ropa. En su lugar, podrían adjuntar un código QR, una URL o alguna otra modalidad digital para que los consumidores supieran sobre el material, el país de origen y las instrucciones de cuidado de cada prenda. Incluso podrían imprimir ese código y pegarlo en el artículo para eliminar así por completo las etiquetas.

Si bien puede parecer una preocupación aislada, el etiquetado digital podría tener implicaciones muy reales para las firmas de moda, los consumidores y otras partes interesadas en la industria, como las empresas de reventa y los recicladores de textiles. La UE ha propuesto los «pasaportes de productos» digitales para que sea más fácil rastrear, reciclar y reparar las prendas.

“Permitir que la información obligatoria sobre una prenda se entregue a través de una etiqueta digital mejoraría la accesibilidad, brindaría a los consumidores la información reglamentaria que necesitan, además de acceso a más información sobre el producto, y ayudaría a la industria a cumplir sus objetivos de sostenibilidad”, argumentó la AAFA en una carta.

También dijo que habría que abordar lo que llaman «desplazamiento de etiquetas». Es decir, las etiquetas que se multiplican en diferentes idiomas, a menudo en letra pequeña y acompañadas de una mezcla de símbolos confusos, que pueden resultar incómodas y difíciles de entender. Esto lleva a que muchos de los consumidores decidan cortarlas o arrancarlas.

Aspectos positivos y negativos

Aunque los códigos QR se han vuelto mucho más comunes después de la pandemia, no está claro cuántos compradores realmente escanearían uno o ingresarían una URL en un navegador para obtener información del producto o ver las pautas de cuidado cada vez que necesitan lavar la ropa.

Las etiquetas digitales tienen un punto positivo y es que pueden contener más información como las credenciales de sostenibilidad de una prenda o instrucciones para reparar o reciclar un artículo. Imagínate agrupar todo eso en una etiqueta en formato físico. Relativamente imposible.





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