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King Jedet es un fenómeno imparable. Cantante, actor, escritor; anteriormente activista e innegablemente influencer (aunque no se considera como tal). Viene de internet, de las redes sociales y de la radio. Lleva a sus espaldas un recorrido de lo más diverso, y aún continúa trabajando en diferentes campos que solo tienen una línea en común: le gustan. Y punto.

Jedet

Hay algo magnético en King Jedet. No pretende encajar en ningún estándar ni persigue construirse una identidad concreta. Jedet tiende a cumplir la espontaneidad natural que surge de él mismo, a seguir sus principios y, en definitiva, a hacer lo que le apetezca. No hay tapujos ni máscaras: ahí reside su autenticidad. Porque es la antítesis del automarketing: quemaría su disco de 2018, confiesa que le dan pereza muchos eventos y se define como una persona vulnerable.

Poco después de haber lanzado su versión de “Por qué te vas”, incluida en el último álbum de Cecilio G, vuelve a la carga con su tema “Miami”, con videoclip de Santos Bacana – quien dirigió “Un veneno” de C. Tangana. Pero no es lo único que nos espera de Jedet, que siempre tiene algo entre manos. “Es mi naturaleza”, confiesa. “Si no hago nada, me muero”. Hablamos de música, imagen y redes sociales.

H.¿Por qué versionar la canción “Por qué te vas”? ¿Por qué esa concreto?

Jedet (J) Yo estaba en Los Ángeles y soy muy fan de Jeanette, de la música de los 60 y 70, de toda esa estética que había en la época. Y tenía ese antojo. Yo hago una música destinada a un público que consume más pop, pero también tengo mis gustos personales y tenía la necesidad de hacer algo que realmente me gustara a mí al cien por cien. Es una especie de homenaje. Esa canción la quería grabar porque me recordaba mucho a Ceci [Cecilio G], la época en la que le metieron en la cárcel. Sentía esa tristeza, la asociaba a él. Con esa canción me desnudé, solo hay una guitarra y mi voz. Y él no sabía que yo había pensado en cantarla, hasta que un día le dije: “escucha esto”. Me daba vergüenza, porque nunca había cantado sin autotune ni había hecho nada así. Y cuando la escuchó me dijo que le flipaba y me pidió que se la regalara para el disco porque conceptualmente le cerraba muy bien el álbum. Así que se la di.

H.- Queda muy bien en el álbum, es una dualidad muy bonita.

J Mucha gente no lo entendía, creía que iba a cantar él. No entendían el concepto. Pero es que un álbum también es arte. No tiene que tener un sentido literal, para él tenía su sentido: empezaba con “Intro” cantándole a su padre y lo cerraba despidiéndose con esto. Ceci decía que se le daban mal las despedidas y justo lo que había hecho yo le pareció una forma bonita para terminar su trabajo. Ceci y yo tenemos una conexión muy especial.

H.De alguna manera eso pasa en el panorama actual. Parece que la escena musical está avanzando en mezclar diferentes estilos, personalidades y géneros.

J Los artistas tienen diferentes inspiraciones e influencias. Yo me pongo una canción de Jeanette y luego una de Guns&Roses, de Rocío Jurado o de reggaetón. Estamos en un momento de libertad, hacemos lo que nos da la gana. En Los Ángeles grabé dos de reggaetón, una con la guitarra… Se trata de hacer lo que tú quieras, porque luego lo defiendes tú si tienes que cantarlo. Pero yo sigo en la búsqueda de ese sonido. Es cierto que me llegan más unas cosas que otras, pero tengo que ir descubriéndolo. No tengo prisa. Para mí la música es un hobbie, tengo tiempo.

H.¿Buscas transmitir un mensaje con tu música?

J No. Hago lo que me sale en el momento. Ahora tengo una canción con Nina donde decimos “échamelo en la boca”, pero luego escribo de desamor. Es lo que me nace. Lo que busco es que me guste a mí, y aún no termina de gustarme todo lo que he hecho. Me gustan dos cosas, de hecho. Al álbum que publiqué en julio de 2018 le prendería fuego, lo odio; aunque a la vez le tengo mucho cariño, porque me sirvió para entrenarme a la hora de componer, de estar en un estudio, de escribir, de ver cómo funciona todo eso. De ese álbum me pueden representar las letras, pero no el sonido ni la voz. Me representa mucho más la versión que he hecho de “Por qué te vas”. Ahora le he dicho a mi repre que no quiero cantar en ningún show hasta que sienta que realmente lo que canto me gusta. Por eso no estoy cantando, he parado todo eso. Estoy en construcción. Pero ya tengo un público y esperan algo. Si por mi fuera, tendría mucha más paciencia.

 

«Al álbum que publiqué en julio de 2018 le prendería fuego, lo odio; aunque a la vez le tengo mucho cariño, porque me sirvió para entrenarme a la hora de componer, de estar en un estudio, de escribir, de ver cómo funciona todo eso.»

King Jedet

 

H.Tenemos que hacerte la mítica pregunta… ¿En qué te inspiras?

J En mi vida, que es un desastre. O en la vida de mis amigas. O en películas, libros, aunque no sea mi vida personal. La canción de “Miami” la escuchas y parece una relación de amor, pero en realidad habla de momentos que yo viví en Miami los cuatro días que estuve allí. Por ejemplo, hay una parte que dice “durmiendo entre las plantas”. Es porque una colega borracha se quedó durmiendo en el jardín, no es nada romántico.

H. Es decir, a veces, por ejemplo, ves una película y te pones en la piel de otros personajes para escribir o componer.

J Claro, a mí eso me gusta. Estudié arte dramático cuatro años. Soy actor, ahora tengo otro proyecto actoral muy guay, y otro para 2020. Me gusta ponerme en la piel de otros. De hecho, en el videoclip de “Miami” no soy yo, es la historia de una femme fatale, un homenaje a Sara Montiel, a Lana del Rey… no es ni mi estética habitual ni cosas que yo haría. Es una historia. Me aburro de ser yo, y juego. Con la música hago tres cosas que me encantan: escribir, cantar y actuar. Ahora el siguiente videoclip lo voy a hacer yo porque también me gusta dirigir, llenarme de barro.

H. Cantar, escribir, actuar… en general, haces muchas cosas y muy rápido. ¿No te frustra esa velocidad?

J No, porque es mi naturaleza. Si no lo hago, me muero.

H.¿Tampoco te frustra estar continuamente mezclando tu vida privada con la profesional?

J Yo sé que me escuchan mi música por eso. Tienes que ser consciente de dónde vienes, y yo vengo de internet. No por ser cantante, sino por haber sido youtuber, por haber hecho activismo, por haber estado en la radio y por haber sido influencer. Por eso la gente que me sigue escucha mi música. Yo no soy Montserrat Caballé ni Beyoncé, sé cuáles son mis limitaciones. Me escuchan porque hay una conexión previa conmigo. De todos modos, yo no comparto todo.  

H. Es decir, ¿ellos [tus seguidores] creen que te conocen, pero en realidad no es así?

J Ellos saben lo que yo quiero que sepan. Con el tiempo he ido cortando más. Es un arma de doble filo. Y ahora noto que la gente se me acerca con mucho más respeto que antes.

 

«Instagram es muy peligroso y hay gente que lo toma como la realidad. «

King Jedet

 

H. Cambiemos un poco de tema. Te preguntan mucho por tus retoques estéticos, pero nos gustaría ir un poco más allá. ¿Qué importancia tiene para ti la belleza y la estética?

J Para mí, llegó un día que decidí hacer públicos mis retoques. Primero, porque la gente lo ve; y segundo, porque yo tengo una responsabilidad. No me considero ejemplo a seguir, pero no quiero que nadie me vea y diga “me encanta esa nariz”, cuando está operada. Mi cara está hecha a cincel y me gusta normalizar eso. También en mi caso los retoques vienen de otra necesidad, de una necesidad de feminizarme. Yo tengo muy clara la imagen que quiero y me he retocado para parecerme a eso. Cada día me siento mejor con lo que soy.

Ahora, por ejemplo, estoy tomando bloqueadores de testosterona porque tengo disforia de mi vello corporal. Para mí no es belleza, es identidad: no quiero ser Kim Kardashian, quiero ser yo. Desde que he cambiado, mi vida no ha sido más fácil, he renunciado a muchas cosas. Pero me miro y digo: “esta persona soy yo”. Aunque aún no estoy al cien por cien yo.

H.¿Qué te falta?

J Un par de retoques. Aún no lo puedo decir, y a lo mejor no lo comparto. Pero ya lo tengo en la cabeza, y cuando lo haga me sentiré yo del todo. Y no, no son tetas, que me lo pregunta todo el mundo.  

Jedet

H. ¿Y la moda? ¿Qué importancia tiene para ti?

J – La moda, o más bien la ropa, es la forma en que te expresas y marcas tu identidad. Yo no tengo ni idea de moda, pero sé lo que me gusta y lo que no. A lo mejor trabajo en una sesión y me flipa algo y no sé ni de quién es.

H. ¿Algún diseñador fetiche?

J Tengo mucha suerte porque me gustan muchos diseñadores de España a los que tengo acceso. ManéMané, María Ke Fisherman, Pepa Salazar, Palomo … son los que suelo vestir con asiduidad.  

H. Es que en España se están haciendo cosas que molan. Antes era Agatha Ruiz de la Prada, Pedro del Hierro y poco más. 

J Estamos en un auge de todo. De música, de cine, de moda. Y estamos siendo parte de eso. Cuando tengamos cuarenta años vamos a decir: “nosotros hemos sido parte de esto”. Y también hay mucha multidisciplinariedad.

H. Haznos un diagnóstico del panorama influencer: qué te repele de ese mundo y qué te parece positivo. 

J Instagram es muy peligroso y hay gente que lo toma como la realidad. Y me refiero a gente muy joven. Vemos a los influencers con una vida perfecta, ropa perfecta, cara perfecta, todo el día viajando… pero eso es todo mentira. No están enseñando su realidad, cuando están tristes, cuando tienen un grano. Yo siempre he dejado claro que este soy yo, que me retoco en las fotos, me muestro sin maquillar, de todas las formas.

Cuando tienes cifras tan altas de seguidores tienes una responsabilidad. He coincidido con gente con muchísimos seguidores y he visto que tienen una relación toxica con su pareja, pero luego en redes parece que son la pareja del milenio. O que no son lo que parecen en las fotos. O que no se mojan en nada que les salpique, porque pueden perder un contrato con una marca. A mí me han cerrado puertas por muchas cosas, hay sitios a los que no puedo ir por haber denunciado públicamente a una persona que me parecía que abusaba de su poder.  

H. Y a la hora de publicar algo, ¿sientes que tienes una responsabilidad?

J No, y eso a veces me ha llevado a muchos líos. Hace poco puse un texto abriéndome porque sabía que me notaban más triste, más ausente. Y hablé de mis problemas, no de forma explícita, pero sí dije que tenía problemas de salud mental. Lo compartí con mis seguidores para que entendiesen mi comportamiento. Y de repente salió en la prensa. Nadie me había entrevistado, y de un texto pequeño de Instagram hicieron un artículo entero. A veces no me doy cuenta de eso. También hay a veces que me educan a mí, que pongo algo que no está bien y me lo señalan. En esos casos me doy cuenta y lo borro.

«Kidd Keo, por ejemplo. Hace su carrera en base a ser un machista de mierda y a vender sus valores de mierda. […] Yo prefiero usar mi voz para otras cosas.»

King Jedet

 

H.Cuéntanos un poco qué tienes entre manos y sobre tus proyectos futuros.

J Acabo de lanzar “Miami”, con un videoclip que me encanta porque parece una película. Van a salir más canciones de aquí a verano, aún estoy viendo qué… También tengo el concierto con Fangoria en abril, un proyecto actoral pequeñito pero que me hace mucha ilusión, y a finales de este año publico mi nuevo libro, que ya es el tercero.

H.¿Tu nuevo libro va a ir en la misma línea que el resto?

J Sí en cuanto a que es personal, es abriéndome en canal. Pero en el primero, por ejemplo, hablaba de mi primer desamor, con poemas… creo que ese libro es de lo que más orgulloso me siento de toda mi carrera, de todo lo que he hecho. El nuevo libro también va a ser muy sincero, pero más como algo biográfico. Y quizás aquí sí coja el valor de contar cosas que aún no he contado. No lo sé, puede que luego me eche para atrás… dice mi madre que hablo demasiado, que me abro mucho y luego me dan por todos lados. Y tiene razón.  

H. Pero tú también vendes eso: sinceridad, naturalidad…

J Es que es lo que me nace. Hay gente que en sus canciones habla de lo ricos que son, de que tienen cuatro putas y todo eso. Ok, si a ti eso te llena, vale. Kidd Keo, por ejemplo. Hace su carrera en base a ser un machista de mierda y a vender sus valores de mierda. Y tiene un público muy joven… A mí eso me pone enfermo. Yo prefiero usar mi voz para otras cosas. Soy así.