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El viernes pasado, Jack Dorsey —CEO de Twitter— ponía a la venta / subasta su primer tweet. La puja alcanzó los 2,5 millones de dólares. Algo desorbitado que ha revolucionado internet y derivado en la pregunta: debido a la fiebre de los NFT (non-fungible tokens); ¿es ya todo tipo de activo digital susceptible de ser monetizado?

Jack Dorsey

Como si se tratase de una obra de arte, Dorsey ponía a subasta en VALUABLES —un servicio de subasta de tweets— un mensaje que publicó en 2006 que decía lo siguiente: “just setting up my twttr” / “sólo estoy configurando mi cuenta de twitter”.

En este sentido, la venta de tuits en forma de NFTs, aunque parezca algo absurdo, está ya entre las grandes tendencias virtuales. De hecho, la plataforma Valuables que surgió el año pasado, demostró que la compraventa de tuits tuvo bastante éxito. En 2020 se vendieron más de 400 tuits = 75.000 dólares en esas subastas.

Pero realmente, ¿cómo funciona Valuables? Los usuarios compran y venden los activos que se subastan a través de pagos en Ethereum, dónde queda patente que un comprador adquiere un tuit “autografiado” por su creador. Éste puede ser revendido posteriormente, generando así una gran especulación digital.

La cuestión plantea un cambio sísmico: si un tweet ya puede venderse por esas cantidades, también podrían hacerlo a partir de ahora mensajes de Instagram o TikTok. Todos los activos digitales podrían estar a subasta a partir de ahora. Los NFTs ya podrán así convertir cualquier artículo o contenido digital en un objeto de deseo con mucho valor, aunque exista el copy-paste y sea algo vacío y sinsentido.